Arrancan las obras para transformar el edificio municipal de Londres 56-58 en el nuevo Instituto Escuela Mallorca
Después de dos décadas vacío y sin un uso definido, el edificio municipal situado en los números 56-58 de la calle Londres, en pleno distrito del Eixample, ha iniciado por fin su transformación. Esta semana han comenzado las obras que permitirán reconvertir el inmueble en la ampliación de la escuela Mallorca, ubicada justo al lado, para dar lugar a un nuevo Instituto Escuela de dos líneas que reforzará la oferta pública educativa de la zona.
El proyecto, largamente esperado por familias, docentes y asociaciones vecinales, se ejecutará en dos fases y se prolongará durante 21 meses, con una previsión de finalización en agosto de 2027. Si se cumplen los plazos, el nuevo centro podrá abrir sus puertas coincidiendo con el inicio del curso 2027-2028. Durante todo este periodo, el Ayuntamiento ha garantizado que las obras no interferirán en la actividad diaria de la actual escuela Mallorca, que podrá funcionar con normalidad y con todas las medidas de seguridad necesarias.
Un nuevo espacio educativo en el corazón del Eixample
Cuando esté terminado, el nuevo edificio se integrará en el programa del futuro Instituto Escuela Mallorca, que pasará a ofrecer una continuidad formativa completa desde infantil hasta secundaria, un modelo que cada vez gana más presencia en la ciudad por su capacidad de cohesión pedagógica y comunitaria.
El inmueble dispondrá de aulas destinadas a la actividad lectiva, así como de espacios complementarios que permitirán ampliar las posibilidades educativas del centro. El proyecto incluye áreas de administración, una biblioteca de uso amplio, laboratorios para ciencias, aulas específicas de música y varias salas polivalentes pensadas tanto para actividades escolares como para proyectos comunitarios.
Uno de los objetivos principales de la intervención es aumentar la capacidad educativa pública en el Eixample, un distrito que concentra una alta demanda de plazas y donde la expansión de equipamientos escolares es compleja por la escasez de espacio disponible. La recuperación de este edificio municipal supone, así, una oportunidad poco frecuente para ampliar la red de centros escolares en un entorno altamente consolidado.
El final de un largo recorrido
Las obras suponen el punto final a un prolongado litigio administrativo que mantuvo paralizado el destino del edificio durante casi veinte años. Este vacío legal dejó sin uso a un inmueble que, pese a su valor arquitectónico, había quedado fuera de servicio. Con el desbloqueo definitivo, el Ayuntamiento consigue no solo recuperar el espacio, sino también darle una función pública alineada con las necesidades actuales del barrio.
El conjunto arquitectónico al que pertenece el edificio —que incluye la escuela de primaria Mallorca, el bloque ahora en remodelación y una escuela bressol ubicada dentro de la misma isla de edificios— fue diseñado por los arquitectos Jaime Coll y Judith Leclerc y recibió el Premio Ciudad de Barcelona 2006 en la categoría de arquitectura y urbanismo. Su ampliación y rehabilitación buscan mantener la coherencia del proyecto original, poniendo en valor un diseño que ya forma parte del patrimonio contemporáneo de la ciudad.
Una inversión en futuro educativo
La conversión de Londres 56-58 en un Instituto Escuela no solo responde a una necesidad logística, sino que también forma parte de una apuesta más amplia por fortalecer la educación pública en Barcelona. Con la nueva configuración, la comunidad educativa dispondrá de espacios más amplios, modernos y adaptados a las metodologías educativas actuales.
Además, el modelo de Instituto Escuela permite una mayor continuidad pedagógica y reduce la fragmentación entre etapas, algo que las familias del barrio reclamaban desde hace tiempo. La integración del edificio rehabilitado con las instalaciones actuales facilitará la creación de un itinerario educativo cohesionado, con equipos docentes coordinados y recursos compartidos.
Un nuevo capítulo para un edificio que renace
Tras años de incertidumbre, el inicio de los trabajos marca un nuevo capítulo para un edificio con un potencial desaprovechado. La obra no solo dará respuesta a las necesidades educativas del Eixample, sino que permitirá devolver a la ciudad un espacio premiado y reconocido que ahora se reactivará al servicio del interés común.
Si se cumplen los plazos previstos, el curso 2027-2028 comenzará con un nuevo Instituto Escuela listo para recibir a cientos de estudiantes en un entorno completamente renovado y preparado para afrontar los retos educativos del futuro.


