Collboni impulsa la cuestión de confianza para asegurar presupuestos sólidos
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha activado una cuestión de confianza para asegurar la aprobación del presupuesto municipal para el año 2026, tras el rechazo de su propuesta por parte de la oposición durante el último pleno. Este mecanismo, que ya utilizó en 2024, permite vincular el presupuesto a su continuidad en el cargo. La votación resultó en la negativa de la oposición, abriendo ahora un plazo de 30 días para que los grupos opositores puedan llegar a un acuerdo y elegir a un nuevo alcalde.
Este plazo comienza a contar desde el 26 de noviembre, aunque todo indica que servirá principalmente para preparar los presupuestos para su entrada en vigor el 1 de enero. La aritmética municipal sugiere que es poco probable que la oposición logre formar una mayoría alternativa, por lo que se espera que los presupuestos se aprueben automáticamente al finalizar el periodo.
La reciente votación culmina una semana intensa de debates sobre el presupuesto: primero en la comisión de Economía, luego en la votación final que resultó en su rechazo, y finalmente en el debate relacionado con la cuestión de confianza. En esta ocasión, únicamente el PSC y ERC apoyaron el proyecto, mientras que el resto de los grupos se mantuvieron en su oposición.
Esta es la segunda vez que Collboni recurre a este procedimiento y, conforme a las normativas, también será la última oportunidad de hacerlo en este mandato. Su antecesora, Ada Colau, agotó sus dos opciones en 2017 y 2018.
En su intervención, el alcalde socialista enfatizó que el presupuesto de más de 4.000 millones de euros es el más expansivo en la historia de la ciudad y que aborda necesidades fundamentales en áreas como vivienda y seguridad. Collboni también destacó su disposición para dialogar con todos los grupos a lo largo del resto del mandato, buscando consenso principalmente con fuerzas progresistas.
Por su parte, el portavoz de ERC, Jordi Castellana, expresó que, tras los debates, las posturas son claras, defendiendo su apoyo al presupuesto debido a las mejoras introducidas. Gemma Tarafa, portavoz de BComú, mantuvo su abstención y criticó al gobierno por no facilitar las negociaciones antes de la votación final, aunque dejó la puerta abierta a futuras conversaciones.
Entre los grupos que votaron en contra, el líder de Junts, Jordi Martí, acusó a Collboni de perder la confianza del pleno, mientras que el presidente del PP, Daniel Sirera, criticó la necesidad de una segunda cuestión de confianza en tan poco tiempo. Gonzalo de Oro, líder de Vox, subrayó la necesidad de un alcalde que esté más en contacto con los ciudadanos y que enfrente los problemas reales de la ciudad.


