Retards de 10 mesos en les obres de l’L8 de Ferrocarrils: Causes i Conseqüències
Las obras de la línea L8 de Ferrocarrils de la Generalitat en Barcelona enfrentan un retraso significativo de más de diez meses. Actualmente, se están llevando a cabo trabajos de perforación en distintos tramos de la calle Urgell, así como en Muntaner y Gal·la Placídia, donde se están construyendo los pozos de acceso a las futuras estaciones. La expectativa inicial de finalización de estos trabajos no se está cumpliendo, lo que implica que los residentes de estas áreas deberán esperar casi un año más para recuperar sus calles.
Sin embargo, existe un aspecto positivo en medio de este contratiempo: la tuneladora que se encargará de excavar por debajo del Eixample comenzará a operar según lo previsto en junio de 2026. Originalmente, se esperaba que cuando esta maquinaria alcanzara el área del Hospital Clínic, los espacios destinados a las nuevas estaciones estuvieran listos. Ahora, se ha decidido que la tuneladora realizará su trayecto antes de que se inicien las excavaciones de las estaciones, con el fin de evitar más demoras. A pesar de los desafíos, se mantiene la proyección de concluir las obras en 2030, aunque con cautela.
El departamento de Territorio, encargado de este proyecto que busca conectar las dos redes de Ferrocarrils de la Generalitat, se reunió recientemente con los vecinos afectados para informarles sobre la situación actual. Uno de los factores que ha contribuido a los retrasos es el complicado proceso de desvío de las canalizaciones de servicios como agua, electricidad y gas, que resultó ser más laborioso de lo anticipado. El subsuelo de la ciudad presenta una complejidad de conducciones que dificulta la instalación de pozos verticales de 80 metros de profundidad.
Además, la operación de las hidrofresadoras, maquinaria necesaria para preparar el espacio antes de la excavación, ha presentado más dificultades de las esperadas. Hasta ahora, se ha completado solo el 50% de las pantallas protectoras necesarias.
A estos problemas se suma una situación puntual en la futura estación de Muntaner, que no está relacionada con aspectos técnicos, sino con una huelga del equipo de arqueólogos encargados de supervisar los trabajos. Se espera que este conflicto se resuelva a partir de enero.
La tuneladora está casi lista para ser trasladada a su punto de entrada en la Gran Via, entre Llançà y Vilamarí, y se prevé que durante el primer trimestre de 2026 se desmontará y trasladará en secciones. Para su montaje final, se cerrará el tramo del calle Vilamarí en la esquina con la Gran Via. Se estima que la tuneladora funcionará de manera continua durante 13 meses, siempre que no surjan imprevistos en el subsuelo, y recorrerá casi cuatro kilómetros hasta llegar a la estación de Gràcia.
La tierra extraída por la tuneladora se sacará a través de un pozo que se está construyendo en el parque Joan Miró. Para ello, se perforará un túnel de pequeño tamaño que comenzará a construirse en enero. Los residentes de esta parte del Eixample han manifestado preocupaciones sobre cómo se gestionará la extracción de tierra del parque. Sin embargo, el departamento de Territorio ha asegurado que los 80 camiones que transportarán el material lo harán por el calle Tarragona, evitando así las áreas más sensibles.


