La Magia Navideña Llega al Port Vell: Descubre el Espíritu de la Navidad
La Feria de Navidad junto al mar
El espíritu navideño ha llegado al Port Vell con la inauguración de la séptima edición de la Feria de Navidad, que destaca por la magia y las acrobacias del Circ Raluy, así como por el encendido de las luces de colores. Este evento se ha consolidado como una tradición en Barcelona, atrayendo cada año a un mayor número de visitantes interesados en disfrutar de la atmósfera festiva junto al mar.
Situada en la confluencia entre la Rambla y el Portal de la Paz, un impresionante arco de 12 metros de altura, construido con contenedores marítimos, da la bienvenida a esta nueva edición. La feria, que se inauguró ayer por la tarde, ha ampliado su espacio a 24,000 metros cuadrados, alcanzando hasta el Moll de les Drassanes, lo que proporciona más comodidad y fluidez a los asistentes. Esta sensación de amplitud fue evidente entre los primeros visitantes que se acercaron al evento.
Bajo el telón de fondo de los barcos, la ceremonia comenzó a las 18:30 horas con la presentación del espectáculo «Terra» del Circ Històric Raluy, que logró cautivar especialmente a los más pequeños, a pesar del frío que traía consigo la cercanía del mar. Las impresionantes acrobacias del espectáculo mantuvieron al público maravillado, creando un ambiente de alegría y asombro.
La función circense fue el preludio del encendido de luces que iluminó toda la zona del muelle, marcando el inicio oficial de la feria. Al igual que el año pasado, los hijos de los trabajadores del puerto tuvieron el honor de activar el mecanismo que encendió las luces.
Estas luces, diseñadas especialmente con tecnología LED, se tiñeron de rojo y se extendieron desde el Portal de la Paz, pasando por el Moll de la Fusta, hasta más de 90 árboles distribuidos a lo largo del Port Vell. La iluminación también se extendió a los muelles del Dipòsit y de la Barceloneta, así como a la plaza del Mar y la Nova Bocana, creando un entorno festivo y acogedor. La imponente noria de 65 metros del Moll de la Fusta añadió un toque mágico al paisaje, invitando a los visitantes a capturar el momento en numerosas fotografías.
Familias, parejas y grupos de amigos se detenían en cada rincón, disfrutando del ambiente, rodeados de casetas de madera que ofrecían delicias como frankfurts, churros y artesanías. Además, la torre de Jaume I seguirá siendo el árbol de Navidad del Port, presentando un espectáculo de luces cada tarde. Por primera vez en sus 137 años de historia, las Golondrinas ofrecerán un recorrido nocturno con una embarcación tematizada, repleta de sorpresas.
La Feria de Navidad permanecerá abierta hasta el 6 de enero, con un programa de actividades completamente renovado que promete seguir atrayendo a visitantes de todas partes.


