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Conflicto en Badalona: Desalojo del B9 genera división entre vecinos

Conflicto en Badalona: Desalojo del B9 genera división entre vecinos

El desalojo del B9 en Badalona genera tensiones entre los vecinos

Más de 500 personas se manifestaron en Badalona en apoyo a los migrantes desalojados de un antiguo instituto, el B9, en un episodio que ha avivado la controversia en la ciudad. La protesta tuvo lugar frente a Can Bofí Vell, un antiguo albergue municipal que recientemente fue ocupado por algunos de los desalojados. La concentración atrajo también a varios vecinos que se oponen a la asistencia a estos afectados, lo que provocó un nuevo enfrentamiento entre los dos grupos.

Durante la manifestación, los defensores de los migrantes expresaron su descontento hacia el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, mientras que los opositores lanzaron consignas como «Llévatelos a casa tuya». La situación se tornó tensa cuando un segundo grupo de residentes se unió a los críticos, increpando a los manifestantes, que estaban custodiados por la policía para evitar conflictos adicionales. Entre los opositores había una notable presencia de adolescentes. Los Mossos d’Esquadra movilizaron un importante dispositivo para garantizar que ambas partes mantuvieran la distancia.

El desalojo de los migrantes del B9 había llevado a algunos de ellos a ocupar Can Bofí Vell, que había sido el único albergue municipal en Badalona hasta su cierre en mayo de 2024, debido a un déficit de 1,7 millones de euros acumulado por el Ayuntamiento con la cooperativa que gestionaba el centro. La Síndica de Greuges ha intervenido, instando al gobierno local a encontrar soluciones para las personas sin hogar que se ven afectadas por esta situación.

A pesar de las numerosas solicitudes de la oposición y de organizaciones sociales, el Ayuntamiento no ha implementado un servicio alternativo al albergue cerrado, lo que ha llevado a la comunidad a depender de entidades como la plataforma Taula Sense Llar de Badalona para atender a las personas sin hogar.

La situación se complicó aún más el domingo por la noche, cuando un grupo de vecinos evitó la llegada de suministros para acoger a los migrantes en la parroquia Mare de Déu de Montserrat, donde se había planificado su recepción. El dispositivo de emergencia, organizado por varias ONGs y con el apoyo del gobierno regional, se vio obligado a redirigir a los afectados a otros centros debido a la presión ejercida por los opositores.