La sorprenent tancada d’una escola bressol deixa 20 famílies sense servei: Descobreix les claus d’aquesta decisió.
La escuela infantil El Cau, ubicada en el barrio de Hostafrancs de Barcelona, ha reabierto sus puertas tras un cierre inesperado que tuvo lugar hace un año. Este cierre afectó a aproximadamente 70 familias, de las cuales unas 20 todavía esperan la devolución del dinero que pagaron por un servicio que no recibieron. La clausura se debió a impagos acumulados desde el inicio de la pandemia, lo que llevó al desalojo del local.
El 18 de febrero de 2025, las familias recibieron un correo electrónico que les informaba de la decisión de cerrar el centro de manera inmediata. Posteriormente, otro mensaje prometía que se realizarían gestiones para reabrir en un plazo de dos o tres días. Sin embargo, el centro no volvió a operar hasta junio, dejando a los padres en una situación complicada, ya que muchos de ellos pagaban cuotas mensuales que oscilaban entre 500 y 600 euros, sin tener conocimiento previo de la situación financiera del centro.
A un año del cierre, la situación económica del centro sigue siendo incierta. Algunas familias han recibido reembolsos parciales de la matrícula, pero un grupo significativo todavía aguarda la devolución de entre 280 y 300 euros. Una madre afectada, Marta, expresa su frustración por la falta de explicaciones y la ausencia de claridad en los plazos de reembolso. A pesar de la reapertura, considera que el trato recibido ha sido inaceptable.
Otra madre, que prefiere permanecer en el anonimato, ha logrado recuperar su dinero, aunque señala que tuvo que insistir considerablemente. A pesar de la gestión administrativa deficiente, muchos padres coinciden en resaltar la calidad educativa del centro, lo que podría justificar su reapertura, aunque algunos consideran que sería adecuado reflexionar sobre lo sucedido.
Raquel Cruz, la directora de El Cau, ha respondido a las inquietudes manifestadas por los padres. Reconoce la complejidad de la situación y asegura que su prioridad ha sido siempre el bienestar de los niños. Ella expresa su deseo de continuar con el proyecto educativo, aunque admite que han enfrentado dificultades económicas. Asegura que están trabajando para regularizar los pagos pendientes y que su intención es dejar atrás la crisis.
La directora también ha mencionado que ha recibido amenazas de algunas familias que, según ella, buscan perjudicar al centro. Sostiene que muchos de los padres están en una buena situación económica y que su insatisfacción proviene de haber tenido que trasladar a sus hijos a otras escuelas. Además, argumenta que las reuniones colectivas no se llevaron a cabo en un año anterior debido al clima de tensión y por recomendación legal.
En cuanto a los desafíos financieros enfrentados por El Cau, Raquel comenta que la pandemia complicó todo y que el desalojo fue inesperado. Actualmente, su enfoque es avanzar y superar esta etapa difícil, comprometida a continuar con las obligaciones económicas.


