Collserola se queda vacío: Impacto del primer sábado de cierre por la peste porcina africana
Restricciones vigentes
Las lluvias en Barcelona han contribuido a que este primer fin de semana de cierre del Parque Natural de Collserola, debido al brote de peste porcina africana, se desplace un menor número de visitantes. Esta situación ha facilitado el trabajo de las autoridades encargadas de controlar el acceso al parque, donde los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana han establecido ocho puntos de control.
En el Portell de Valldaura, uno de estos puntos de control, la mañana de sábado transcurrió con tranquilidad gracias a la lluvia persistente, que disuadió a muchos ciclistas y excursionistas. Sin embargo, los restaurantes cercanos, como uno conocido por sus abundantes desayunos, han experimentado una disminución significativa en la afluencia de clientes. Su responsable, Elena Juanes, expresó su preocupación, señalando que la falta de acceso al parque impacta gravemente en su negocio, ya que muchos clientes cancelan sus reservas si no pueden disfrutar de un paseo por la zona.
Un cliente habitual, Juan Manuel Molina, decidió visitar el restaurante a pesar de las restricciones, consciente de la difícil situación que atraviesan los restauradores en el área. En cuanto a los controles, el jefe operativo de los Mossos en Barcelona, Xavier Niño, explicó que estas medidas tienen un carácter informativo y que las sanciones se imponen únicamente en casos excepcionales, siendo tres las multas aplicadas durante el cierre anterior.
Cada fin de semana, Collserola atrae a miles de personas que buscan actividades al aire libre, y en festivos, el parque puede recibir entre 10,000 y 15,000 visitantes, la mitad de los cuales provienen de Barcelona. Sin embargo, ante la clausura actual, los residentes de la ciudad que planeaban disfrutar de la naturaleza deberán reconsiderar sus planes o alejarse de la capital.
La Generalitat tomó la decisión de cerrar el acceso al Parque Natural de Collserola tras el hallazgo de un jabalí muerto infectado con peste porcina africana dentro del término municipal de Barcelona. Esta medida, que se implementó el viernes, afecta a todas las actividades recreativas y deportivas en la montaña, y por el momento no se ha establecido una fecha para levantar las restricciones.
Con esta nueva normativa, está prohibido caminar, correr o hacer senderismo por los caminos forestales, así como circular en bicicleta o llevar mascotas al parque. No obstante, algunas instalaciones como el Tibidabo permanecerán abiertas. Entre los espacios afectados se encuentra la popular carretera de les Aigües, un recorrido habitual para corredores y ciclistas, cuyo acceso también está restringido.
Sin embargo, las restricciones no se aplican a todos. Los residentes del parque, aproximadamente 15,000 personas, así como alumnos y profesores de centros educativos ubicados en la zona, podrán acceder. También se permitirá el acceso a quienes visiten restaurantes, negocios o instalaciones deportivas del área, y a quienes necesiten llegar a estaciones de transporte público. La Administración ha instado a los usuarios a extremar las precauciones, desinfectando calzado y ruedas de vehículos al cambiar de caminos de tierra a zonas pavimentadas, aunque no será necesario hacerlo si se transita solo por carreteras asfaltadas.


