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Carlos Enjuanes: I ovador Dispositivo de Invierno en Cervantes Mejora la Seguridad y Atención Social para Grupos Vulnerables

El Ayuntamiento de Lleida ha concluido su programa de acogida invernal para personas sin hogar o con vivienda inadecuada, el cual se llevó a cabo en el antiguo colegio Cervantes, específicamente en el Equipamiento de Emergencias Climáticas. Este dispositivo estuvo operativo desde el 15 de noviembre hasta el 31 de marzo, durante el cual se registraron un total de 8.857 pernoctaciones y se brindó atención a 306 individuos, de los cuales 281 fueron hombres y 25 mujeres.

Carlos Enjuanes, teniente de alcalde y concejal de Acción e I
ovación Social, destacó que este es el segundo año en el que se utiliza el espacio de Cervantes, lo que ha permitido implementar un modelo más estructurado. Este modelo ha mostrado mejoras significativas en términos de seguridad y atención a las personas con situaciones más complejas. Enjuanes enfatizó la evolución del dispositivo hacia una intervención más precisa, que no solo cubre necesidades básicas, sino que también incluye un seguimiento social.

El dispositivo estuvo operativo durante 149 noches, con un promedio diario de 59 personas alojadas. Se registraron 59 noches de frío intenso, cifras que son comparables a las del año anterior. A diferencia de años previos, se ha notado una estabilización en la actividad, con menos de 11.000 pernoctaciones, lo que sugiere una mejor adaptación a los perfiles de vulnerabilidad actuales en la ciudad.

Entre las i
ovaciones de esta campaña se incluye la creación de espacios específicos para personas con mayores necesidades y la mejora en el servicio de duchas, que ahora también está disponible para aquellos que no están alojados. Este último se ha convertido en un recurso importante para facilitar el acceso a la higiene en situaciones de precariedad.

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Además, se ha reforzado la colaboración con los cuerpos de seguridad, en particular con la Guardia Urbana, que ha estado presente en los momentos de entrada y salida del refugio, y ha intensificado las actuaciones preventivas durante los episodios de frío intenso. Esta cooperación ha permitido una mejor identificación y orientación de personas hacia el dispositivo, minimizando los riesgos asociados a pasar la noche en la calle.

El equipo de educadores de calle ha incrementado sus actividades diarias, mejorando la detección de nuevas situaciones y el seguimiento de las personas sin hogar. Se espera que este refuerzo continúe más allá de la campaña invernal, estableciendo una base sólida para el trabajo en el ámbito de la inclusión.

Los datos recientes reflejan un cambio hacia un modelo más ajustado a la realidad de la vulnerabilidad en la ciudad. Aunque se atendieron 306 personas este año, esta cifra se mantiene estable en comparación con los últimos dos años y es notablemente inferior a los más de 500 atendidos en años anteriores. Esta disminución no indica una reducción en las necesidades, sino un ajuste en los criterios de acceso, priorizando a quienes realmente carecen de hogar.

En cuanto a la demografía, la mayoría de los atendidos fueron hombres (92%), mientras que las mujeres representaron el 8%. Además, casi la mitad de los beneficiarios eran jóvenes de entre 18 y 35 años, una tendencia que se ha mantenido en campañas anteriores.

El dispositivo fue gestionado por la organización San Juan de Dios, en colaboración con los equipos municipales de inclusión y servicios sociales, ofreciendo alojamiento, alimentación, consignas, duchas y seguimiento social. También se mantuvieron plazas de emergencia en la Fundación Jericó para aquellos con necesidades más complejas, lo que facilitó itinerarios de continuidad y atención especializada. Durante toda la campaña, el funcionamiento fue adecuado, sin incidentes significativos, gracias al refuerzo en los equipos profesionales y de seguridad.

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Con el cierre del dispositivo, se ha implementado un proceso gradual de desescalada y derivación a recursos ordinarios, asegurando que la atención social y el seguimiento a las personas más vulnerables continúen. Los equipos municipales seguirán trabajando desde los servicios habituales para fortalecer los itinerarios de inclusión y facilitar el acceso a recursos habitacionales.

Enjuanes concluyó afirmando que este dispositivo no solo actúa como una respuesta de emergencia, sino que también es una herramienta valiosa para mejorar la intervención y el acompañamiento en los procesos de salida de la situación de sinhogarismo.