Sant Jordi: 2 Millones de Libros, 7 Millones de Rosas y la Celebración de 4 Millones de Catalanes
La celebración de Sant Jordi, una fecha emblemática para la cultura catalana, ha destacado por su ambiente festivo, aunque también ha habido momentos de tensión, especialmente en torno a las carpas de algunos partidos políticos. En Granollers, el partido Vox experimentó ciertas hostilidades, las cuales fueron documentadas en sus redes sociales.
A pesar de estos incidentes, el verdadero protagonista de la jornada fue el libro, que alcanzó cifras récord en ventas en 2026, junto con las tradicionales rosas, que se regalaron tanto a hombres como a mujeres. Además, las representaciones de dragones en forma de figuras simpáticas continúan ganando protagonismo en el evento, reflejando su creciente popularidad en las ventas.
La Porxada de Granollers se llenó de gente y, durante el día, se vendieron más de dos millones de libros, generando una facturación de 27 millones de euros, lo que supone un incremento de casi un millón con respecto al año anterior. Según datos del Gremi de Llibreters, los libros más vendidos en Catalunya en sus respectivas categorías fueron los siguientes:
En ficción en catalán, destacan títulos como «Crispetes de matinada» de Regina Rodríguez Sirvent y «El joc del silenci» de Gil Pratsobrerroca. En la ficción en castellano, «La intriga del funeral inconveniente» de Eduardo Mendoza se posiciona como uno de los más leídos. En no ficción, «Manual de defensa del català» de Òscar Andreu es el más destacado en catalán, mientras que «Instrucción de novicias» de Ana Garriga y Carmen Urbita lidera en castellano.
En la categoría de infantil y juvenil, se han vendido obras como «Em dic Goa 10 – Quin embolic, Goa!» de Míriam Tirado en catalán y «Si fuéramos eternos» de Emma Gil en castellano.
En cuanto a las rosas, se estima que se han vendido más de siete millones, lo que marcaría un nuevo récord. Las flores preservadas y personalizadas han visto un notable crecimiento en su popularidad, superando las disecadas en cuanto a durabilidad.
Los puntos de venta también han aumentado, superando los 10,000, con cerca de 6,000 en la ciudad de Barcelona. La participación en la celebración fue masiva, y aunque no se alcanzaron los 4 millones de asistentes, el año 2026 se considera uno de los más exitosos en la historia de Sant Jordi en Catalunya.
Cada 23 de abril, la ciudad de Barcelona se transforma en un enorme escenario cultural y romántico gracias a la celebración de Sant Jordi, una de las fiestas más queridas de Cataluña. Ese día, las calles se llenan de puestos de libros y rosas, los balcones lucen banderas catalanas y miles de personas salen a pasear para compartir una tradición que combina historia, literatura y afecto.
Sant Jordi es el patrón de Cataluña y su festividad tiene raíces medievales. La leyenda cuenta que un feroz dragón aterrorizaba a un pueblo hasta que un valiente caballero, Sant Jordi, logró vencerlo para salvar a una princesa. De la sangre del dragón nació una rosa roja, que el caballero ofreció a la joven como símbolo de amor. Con el paso de los siglos, esta historia se convirtió en una tradición profundamente arraigada en la cultura catalana.
La celebración adquirió además un fuerte vínculo con la literatura durante el siglo XX, cuando el 23 de abril comenzó a conmemorarse también como el Día del Libro. La fecha coincide con la muerte de grandes escritores como Miguel de Cervantes y William Shakespeare, lo que reforzó el carácter cultural de la jornada. Desde entonces, regalar un libro y una rosa se ha convertido en el gesto más representativo de Sant Jordi.
En Barcelona, la fiesta se vive de manera especialmente intensa. Avenidas emblemáticas como La Rambla y el Passeig de Gràcia se llenan de lectores, escritores y floristas. Las librerías organizan firmas de autores, los cafés se abarrotan y el ambiente tiene una mezcla única de feria cultural y celebración popular. Personas de todas las edades pasean entre montañas de novelas, poemas y ensayos mientras buscan la rosa perfecta para regalar.
Uno de los aspectos más especiales de Sant Jordi es su capacidad para unir tradición y modernidad. Aunque mantiene elementos históricos y simbólicos, la fiesta sigue evolucionando y adaptándose a nuevas generaciones. Hoy en día, además de las rosas rojas tradicionales, pueden encontrarse flores de muchos colores y libros de todos los géneros, desde clásicos literarios hasta cómics y novelas contemporáneas.
La arquitectura modernista de Barcelona aporta además un encanto adicional a la celebración. Lugares como la Casa Batlló suelen decorarse con rosas, convirtiéndose en uno de los puntos más fotografiados del día. La ciudad entera parece rendir homenaje a la cultura y al amor en una atmósfera abierta, alegre y participativa.
Más que una simple festividad, Sant Jordi representa una parte esencial de la identidad catalana. Es una jornada en la que la cultura sale a la calle y en la que los libros se convierten en protagonistas absolutos. En una época dominada por las pantallas y la inmediatez, esta tradición recuerda el valor de las historias, de los encuentros y de los pequeños gestos compartidos.


