La Paeria Lanza Nueva Ordenanza del Civismo: Aumento de Sanciones para Mejorar la Convivencia Ciudadana
El Ayuntamiento de Lleida ha dado a conocer su nueva Ordenanza Municipal de Civismo y Convivencia, una actualización que busca adaptarse a las realidades actuales y que introduce un incremento significativo en las sanciones por incumplimiento de las normas. El alcalde Fèlix Larrosa subrayó la importancia de esta medida al afirmar que «no se puede dar la impresión de que infringir las normas de convivencia no tiene consecuencias». Las sanciones ahora oscilarán entre 400 y 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción, y se contempla la penalización de la reincidencia.
Dentro de las nuevas disposiciones, participar en una pelea podría conllevar una multa de hasta 1.000 euros, y se establece la prohibición de usar vestimenta que cubra completamente el rostro en espacios públicos. Larrosa destacó que este esfuerzo contribuirá a hacer de Lleida una ciudad más amable, abierta y respetuosa, enfatizando que «convivir implica derechos, pero también deberes».
En la presentación, la concejala de Seguridad, Movilidad y Civismo, Cristina Morón, explicó que la ordenanza no solo es sancionadora, sino también pedagógica y preventiva. Las infracciones se clasificarán como leves, graves o muy graves, y se fomentará la mediación y el diálogo como métodos alternativos de resolución de conflictos. Por ejemplo, las infracciones leves, como orinar o escupir en la calle, serán sancionadas con multas de entre 400 y 750 euros, mientras que las graves, como la reventa de citas en administraciones, podrán acarrear multas de entre 751 y 1.500 euros.
Se ha hecho hincapié en la necesidad de abordar la demanda de servicios sexuales en el espacio público con un enfoque que proteja a las víctimas de explotación. Además, la ordenanza prohíbe específicamente el uso de prendas que oculten el rostro, aunque se establecen excepciones en lugares de culto o en contextos culturales aceptados.
La concejala de Políticas Feministas, Carme Valls, enfatizó que esta medida no solo se relaciona con la seguridad, sino que también busca defender los derechos de las mujeres, señalando que el uso del burka y el niqab puede estar vinculado a la violencia machista. En respuesta, el Ayuntamiento está implementando un plan de acciones socioeducativas para fomentar la autonomía y la participación social de las mujeres en la comunidad musulmana.
Los grupos municipales han sido informados sobre el texto final de la nueva ordenanza y tendrán la oportunidad de hacer sugerencias durante el próximo mes, con miras a presentarla en el pleno de junio.

