Inauguración del mural «Maleïdes Guerres»: un llamado a la defensa de los derechos humanos y rechazo a la violencia global
El Ayuntamiento de Lleida ha presentado oficialmente el mural titulado “Maleïdes guerres”, una obra que simboliza su firme compromiso con la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz en un contexto global marcado por la creciente violencia. Esta iniciativa surge como respuesta a las preocupaciones expresadas por más de 20 organizaciones locales que abogan por la paz y se ha inaugurado en coincidencia con el Día Mundial de la Persona Refugiada.
La concejala Pilar Bosch destacó la importancia de visibilizar la realidad de aquellos que se ven forzados a abandonar sus hogares. En sus palabras, «nadie elige huir de su país. Cada persona refugiada lleva consigo una historia truncada por la guerra». Bosch subrayó la urgencia de implementar políticas que aseguren dignidad, seguridad y oportunidades para quienes han perdido todo debido a los conflictos armados, enfatizando que «la guerra deja profundas huellas humanas» y que «la paz no debería ser un privilegio, sino un derecho fundamental».
El mural, creado por el artista Oriol Arumí, está ubicado en la avenida de Tortosa, frente al centro MOU. Esta obra, que carece de símbolos nacionales específicos, busca representar la universalidad del sufrimiento causado por las guerras, con un enfoque particular en los niños afectados. Arumí resaltó que la cercanía del mural a un centro educativo potenciará su impacto pedagógico entre los más jóvenes.
La inauguración del mural se enmarca dentro de un acto más amplio, donde miembros de la plataforma Aturem les Guerras leyeron un manifiesto conmemorativo, y artistas del Círculo de Bellas Artes recitaron poemas que condenan la guerra. Esta propuesta tiene como objetivo recordar la grave escalada de violencia que atraviesa el mundo, así como expresar solidaridad con las víctimas de los conflictos armados, en especial la población civil.
La iniciativa ha sido liderada por Alpicat Solidari, con la colaboración de diversas organizaciones, entre ellas el Comité de Solidaridad con Palestina de Lleida y Cruz Roja, entre otros. Oriol Arumí, conocido por su enfoque crítico en el arte urbano, ha logrado mediante esta obra transmitir un mensaje de convivencia y respeto, promoviendo una memoria solidaria en tiempos de crisis.


