Aena transforma aparcamientos y renaturaliza espacios para impulsar la ampliación del Aeropuerto del Prat
Aena está llevando a cabo un ambicioso proyecto de renaturalización en el área adyacente al aeropuerto de Barcelona-El Prat, con el objetivo de desbloquear la ampliación de la infraestructura. Esta iniciativa implica la eliminación de 7,5 hectáreas de asfalto, edificios y otras estructuras urbanas, como parte de un compromiso para mejorar el estado de los espacios naturales en la región, en respuesta a las demandas de la Comisión Europea.
Las obras se centran en la remoción de los antiguos aparcamientos de Can Sabadell, donde hasta el momento se ha logrado rehabilitar casi dos hectáreas. Este espacio, que actúa como un corredor ecológico entre el norte del delta del Llobregat y la zona de Remolar y Filipinas, ya muestra signos de recuperación ambiental. En el lugar, se ha comenzado a restaurar la vegetación autóctona, reemplazando especies invasoras, y se han avistado diversas aves, como arpillas y patos, que ahora habitan el nuevo entorno natural.
Mientras tanto, los aviones continúan sus operaciones de aterrizaje en la terminal T1, que ha experimentado un crecimiento constante en el número de pasajeros y ha recibido luz verde del Gobierno para su ampliación, aunque esta no se materializará hasta 2033. Durante casi dos décadas, esta área del delta, a pesar de estar protegida por la legislación europea, ha estado marcada por infraestructuras abandonadas y en desuso. Un ejemplo de esto es un edificio vandalizado que originalmente se planeó como un restaurante, pero que, según Aena, nunca llegó a funcionar.
A medida que el entorno ha ido recuperando su valor ecológico, se ha convertido en un lugar de especial interés para la protección de aves y ha sido catalogado como un lugar de importancia comunitaria dentro de la red Natura 2000. Esta situación ha llevado a la Comisión Europea a abrir un expediente de infracción debido a la gestión inadecuada del delta, lo que impide que Aena avance con su proyecto de ampliación hasta que se resuelva esta cuestión.
El plan de renaturalización también se alinea con las compensaciones anunciadas por el Gobierno y Aena, que incluyen la adquisición de hasta 270 hectáreas para crear un «anillo verde» alrededor del aeropuerto. La ubicación de Can Sabadell garantiza que las aves que habiten esta área no interfieran con las operaciones aéreas.
Las obras de renaturalización se desarrollan en tres fases. La primera, que ya ha finalizado, cubre 1,05 hectáreas y ofrece un vistazo al futuro de la zona. La segunda fase, que abarca 1,45 hectáreas, está en proceso de preparación, aunque se detendrá temporalmente durante la temporada de cría de aves, entre marzo y julio. La tercera y más extensa fase, que afecta a 5 hectáreas, aún no ha comenzado y, aunque no es la más urgente, es la que más visibilidad tendrá por su proximidad al acceso al Remolar.


