Barcelona aprueba la nueva ordenanza de civismo que entrará en vigor a principios de 2026
La ciudad de Barcelona ha aprobado una nueva ordenanza de civismo que entrará en vigor a principios de 2026. Esta normativa, impulsada por el gobierno de Jaume Collboni del PSC, ha sido ratificada con el apoyo de Junts y ERC, la abstención del PP, y el rechazo de BComú y Vox. El alcalde destacó que se trata de una ordenanza «progresista» y «necesaria» en el contexto actual de Barcelona.
La nueva regulación busca adaptarse a las realidades contemporáneas, marcadas por un aumento del turismo, la necesidad de equilibrar el ocio nocturno con el descanso de los vecinos, y el reto de mantener el espacio público limpio. A diferencia de la normativa anterior, que se implementó hace 20 años, esta actualización enfrenta un panorama social y político distinto.
La reforma de esta controvertida norma ha sido un proceso complicado. En 2017, el intento del primer mandato de Ada Colau de suavizar la ordenanza fracasó por la falta de consensos. Originalmente, la norma había generado controversia y divisiones políticas, lo que complicó su actualización. Sin embargo, el actual gobierno ha logrado desbloquear la situación, alcanzando un acuerdo con Junts y ERC.
El alcalde Collboni subrayó que la nueva ordenanza responde a la creciente presión sobre el espacio público en las últimas dos décadas y que las sanciones propuestas son «justas y proporcionadas». El concejal de Seguridad, Albert Batlle, enfatizó que el objetivo de la norma es disminuir el incivismo a través del diálogo y la mediación.
A pesar del apoyo, hubo críticas. El concejal de BComú, Marc Serra, calificó la norma de «continuista y poco ambiciosa». Por su parte, el líder del PP, Daniel Sirera, sugirió modificaciones para permitir que los agentes cívicos impongan sanciones, una propuesta que el alcalde consideró, aunque con limitaciones en las competencias municipales. Asimismo, el presidente de Vox, Gonzalo de Oro, expresó que la ordenanza no es ni valiente ni efectiva.
Entre las principales novedades de esta normativa destacan las multas que alcanzan hasta 1.500 euros por consumo de alcohol en espacios donde hay menores, y sanciones de hasta 3.000 euros por promover rutas de borracheras. Además, se mantendrá la prohibición de grafitis en espacios públicos, con sanciones que van de 100 a 600 euros, y se impondrán multas de entre 300 y 1.500 euros por orinar en la vía pública.
La entrada en vigor de esta ordenanza se espera para finales de enero o principios de febrero de 2026.


