Brigada de Palomas en Tarragona: Limpieza de más de 200 Kilómetros de Vías Públicas en Solo Seis Meses
El Ayuntamiento de Tarragona ha implementado diversas iniciativas para abordar la sobrepoblación de palomas y la suciedad que estas aves generan en el espacio público. Desde agosto, se ha activado una brigada especializada en la limpieza de excrementos de paloma, logrando desinfectar alrededor de 203,4 kilómetros de vías urbanas en un período de seis meses.
Las labores de limpieza se realizan manualmente, utilizando agua a presión mediante mangueras conectadas a bocas de riego. Este proceso se complementa con el cepillado y la recolección manual de residuos. Las autoridades municipales destacan que se lleva a cabo con el máximo cuidado para no incomodar a los transeúntes, evitar salpicaduras en los comercios y asegurar que la suciedad no se redistribuya a otras áreas.
Sonia Orts, consejera de Limpieza, subraya que este dispositivo permite una intervención rápida en las zonas más problemáticas, centrándose en áreas donde los excrementos de paloma son frecuentes, incluyendo el centro de la ciudad, Bonavista, Sant Salvador y Sant Pere i Sant Pau. «Es una acción muy visible que responde a una demanda clara de los vecinos y tiene un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos», añade Orts, enfatizando la importancia de la limpieza diaria para mantener la salubridad, la convivencia y una imagen cuidada de Tarragona.
La Brigada de palomas forma parte de un programa de empleo diseñado por el departamento de Limpieza Pública en colaboración con Tarragona Impulsa. Este equipo está compuesto por nueve peones y un encargado, organizados en tres grupos de trabajo, y han acumulado un total de 3,500 horas de labor. «Este plan no solo mejora la higiene urbana, sino que también ofrece oportunidades laborales a personas en situación de desempleo», destaca la consejera.
De manera paralela, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un Plan de Choque para mitigar las molestias relacionadas con la elevada presencia de palomas, con intervenciones directas en 81 puntos críticos del centro. Se están instalando sistemas disuasivos homologados, protegiendo elementos urbanos y corrigiendo espacios que facilitan el descanso y la nidificación de estas aves. Además, se están implementando medidas de control, como la instalación de jaulas de captura, la retirada de nidos y el asesoramiento a comunidades de vecinos, en colaboración con el Puerto. Según Orts, se esperan resultados de estas acciones en un plazo de entre dos y tres años.


