Colmado Quílez: El Paraíso Gourmet de la Navidad que No Te Puedes Perder
Barcelona se viste de gala en Navidad, y el Colmado Quílez se erige como un referente en el sector gourmet. Manuel Muñoz, quien asumió la dirección del emblemático establecimiento hace menos de un año, continúa con la tradición familiar que inició su padre, quien estuvo al frente durante 48 años. Este colmado, ubicado en la Rambla de Catalunya, ha conseguido posicionarse como un destino obligado para quienes buscan productos de alta calidad en estas festividades.
Con una facturación anual que oscila entre 1,5 y 2 millones de euros, el Colmado Quílez destaca por su amplia oferta, que incluye alrededor de 5,000 referencias de alimentos y bebidas. Manuel Muñoz comenta con entusiasmo que, durante diciembre, los mantecados y polvorones se convierten en los auténticos protagonistas de la tienda, superando incluso la venta de cava y jamón en popularidad. Entre los productos más demandados se encuentran las cestas de mantecados y polvorones, que rápidamente se agotan.
Desde su adquisición por el grupo La Fuente en 1974, el Colmado ha mantenido su esencia, diferenciándose de los supermercados por ofrecer únicamente primeras marcas y productos selectos. Entre sus exquisiteces, se encuentran el jamón de La Jabugueña y las llonganisses de Riera Ordeix, además de un café exclusivo elaborado por Tupinamba, una mezcla que atrae a clientes de diversas localidades.
La historia del Colmado Quílez comenzó en 1906 con la fundación del local por la familia Vilaseca, y se transformó en el negocio conocido hoy en 1940, gracias a Julián Quílez. A lo largo de los años, ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el premio a Establecimiento Comercial Centenari de la Generalitat de Catalunya en 2014 y la distinción de La Millor Botiga del Món en 2008.
Manuel, quien ha trabajado en el negocio durante diez años, resalta la importancia del trato humano y la conexión con los clientes, muchos de los cuales son conocidos por su nombre y apellidos. Este enfoque personal ha permitido que los clientes regresen generación tras generación, cultivando una relación de confianza.
La filosofía de calidad se extiende a su línea de productos propios, donde la marca Quílez simboliza prestigio y exclusividad. Mientras otros optan por productos más económicos, el Colmado elige ofrecer solo lo mejor, marcando su sello en productos seleccionados que prometen una experiencia gourmet única.
En un entorno donde el turismo en la Rambla de Catalunya no cesa, el Colmado Quílez mantiene un ambiente de calma, donde la atención al cliente, las degustaciones y la pasión por la gastronomía se convierten en la esencia de su éxito. La calidad y la dedicación por ofrecer lo mejor son valores que nunca pasan de moda.


