«Descubre cómo los aparcamientos fantasma engañan a los clientes en el aeropuerto de Barcelona»
En las inmediaciones del aeropuerto de Barcelona-El Prat, un fenómeno inquietante está tomando forma: el auge de los aparcamientos clandestinos, conocidos como «aparcamientos fantasma». Estos servicios, que prometen seguridad y vigilancia 24 horas, han llevado a numerosos viajeros a desconfiar de la calidad del servicio recibido.
Un día cualquiera, en un polígono cercano al aeropuerto, se puede observar cómo un vehículo es rápidamente intercambiado entre dos hombres. Uno de ellos se sube a un coche previamente aparcado, mientras el otro toma el volante del vehículo que acaba de ser «desaparcado» y se dirige hacia el aeropuerto. Este tipo de maniobra se repite continuamente, especialmente en temporadas altas como Navidad o verano, convirtiendo las calles circundantes en grandes aparcamientos al aire libre.
En 2025, el aeropuerto de Barcelona alcanzó un récord de 57,5 millones de pasajeros, superando incluso las cifras prepandémicas. Este aumento de la actividad ha propiciado que numerosos negocios fraudulentos florezcan en sus alrededores. En las calles adyacentes, los coches parecen superar en número a las personas, y muchos de ellos tienen matrículas francesas o andorranas, reflejando el interés de viajeros que encuentran más económico volar desde Barcelona.
A pesar de los intentos de las autoridades por regular la situación, como la colocación de bloques de hormigón para impedir el estacionamiento en ciertos descampados, el problema persiste y se desplaza a otras áreas cercanas. Los «aparcacoches» ilegales se adaptan rápidamente, buscando lugares menos vigilados para operar.
En una conversación con viajeros que han utilizado estos servicios, se revela la falta de conocimiento sobre la ubicación real de sus vehículos. Muchos creen que sus coches se encuentran en aparcamientos seguros, cuando en realidad han sido dejados en la calle. Uno de los pasajeros, que pagó 34 euros por cuatro días de servicio, comenta que aunque le parece un precio razonable, el riesgo de que algo suceda a su vehículo es importante.
Aunque existen numerosos operadores fraudulentos, también hay empresas legítimas que ofrecen estos servicios correctamente y que están intentando destacar las malas prácticas de los competidores ilegales. En este contexto, es fundamental que los viajeros estén informados y aprendan a distinguir entre un servicio de «park & go» confiable y uno que no lo es.


