«Descubre la divertida historia de los dos capellanes traviesos y el chef bromista»
Recientemente, la Confraria de la Mare de Déu de l’Olivera llevó a cabo un acto de investidura de sus nuevos confrares de honor, en el que se destacó la presencia del rector de Santa Maria del Mar, Salvador Pié, y del bisbe auxiliar de Barcelona, Javier Vilanova. Si bien Pié es un conocido aficionado del FC Barcelona, lo que me sorprendió fue descubrir que Vilanova también comparte esta pasión. Originario de Fatarella, un pequeño pueblo en las Terres de l’Ebre, el bisbe demostró su conocimiento sobre aceites en un magnífico sermón que ofreció sin ningún tipo de apoyo escrito.
Cabe destacar que Santa Maria del Mar es única en el mundo por tener un escudo del FC Barcelona en sus vitrales, una tradición que se remonta a la época del presidente Agustí Montal, cuando el club colaboró en la financiación de reparaciones para la congregación. En este ambiente de fervor culé, uno de los nuevos confrares fue Sandro Rosell, ex presidente del club, aunque no todos compartían esta afición; por ejemplo, Santiago García-Nieto, presidente de la Confederación de Hostelería y Restauración de Catalunya, es un ferviente seguidor del Espanyol.
El evento también tuvo un notable enfoque en el sector de la restauración, con la inclusión de destacados chefs como Eduard Xatruch de Disfrutar, Oriol Ivern de Hisop, y Jaume Colls, entre otros. Estos profesionales, junto con otros confrares, fueron reconocidos por su contribución al gremio.
La celebración continuó en el Merendero de la Mari, donde los nuevos confrares recibieron la medalla de honor y una capa de color verde oliva. Durante la cena, que contó con la presencia de personalidades como Juan Peñamil y Rocío Ramírez, se destacó el trabajo de promoción del aceite de oliva liderado por Andrés Clarós y su equipo, quienes han logrado una notable calidad en sus productos.
Por otro lado, los propietarios de Ametller Origen, Josep y Jordi Ametller, lograron recaudar 80.500 euros en su cena solidaria, que se destinarán al SJD Pediatric Cancer Center de Barcelona. Este evento tuvo un toque emocional, especialmente al escuchar la historia de Aina, una joven que ha estado en tratamiento desde su diagnóstico de cáncer a los 14 años.
La velada también incluyó una cena a cargo de destacados chefs, entre ellos Nandu Jubany, quien se mostró dispuesto a aumentar el número de asistentes para el próximo año, generando un ambiente de camaradería y solidaridad entre los presentes. Sin duda, el legado de la familia Ametller perdura, y su madre debe sentirse orgullosa de sus logros.


