×

Descubre Pessebres Puig: La Última Tienda de Pessebres en Barcelona

Pessebres Puig

En el corazón del barrio de Sant Antoni, cercano a la Gran Via, se encuentra Pessebres Puig, la última tienda de pesebres de Barcelona. Este establecimiento, ubicado en el número 127 de la calle del Comte Borrell, no es solo un negocio, sino un auténtico refugio del espíritu navideño. A través de sus puertas, los visitantes son recibidos por un despliegue de figuras de todos los tamaños y una variedad de adornos que llenan cada rincón, evocando la esencia de los comercios tradicionales que han perdurado a lo largo del tiempo.

Francesc Puig Joaquim, de 74 años, representa la tercera generación de una familia dedicada al arte del pessebrismo. Su historia familiar se remonta a 1929, cuando Josep Planelles, originario de Valencia, inauguró la primera tienda especializada en la zona, combinando la venta de figuras de pesebre con petardos. En 1967, el padre de Francesc adquirió el negocio y transformó su enfoque, convirtiéndose en fabricante y mayorista.

La tienda ha evolucionado con el tiempo; en 1970, debido al crecimiento, se amplió y, en los años ochenta, la familia adquirió la propiedad en condiciones ventajosas, una decisión que resultó crucial para la continuidad del negocio. Hoy en día, Pessebres Puig se erige como la única tienda física dedicada a los pesebres en la capital catalana, y su singularidad radica en un extenso catálogo que abarca desde figuras de apenas un centímetro hasta otras de medio metro, hechas de materiales como barro, plástico, resina y madera.

A pesar de que la tienda solo opera durante tres meses al año, Francesc, quien se jubiló hace una década, continúa al frente del negocio junto a una asistente del barrio. Juntos, han cultivado una clientela leal que regresa año tras año, atraída por la variedad y la calidez del lugar. Francesc expresa su satisfacción al ver la maravilla en los rostros de los visitantes, muchos de los cuales simplemente entran a contemplar las maravillas expuestas.

La tradición del pessebre es un legado intergeneracional que no requiere de publicidad. Más allá de las fronteras catalanas, Pessebres Puig atrae a clientes de toda España e incluso de Sudamérica, quienes visitan la tienda cada diciembre. Este vínculo con la comunidad va más allá de la transacción comercial; muchos clientes se han convertido en amigos, invitando a Francesc a compartir momentos especiales en sus hogares durante la época navideña.

El futuro del pessebrisme, sin embargo, enfrenta desafíos a medida que la cantidad de artesanos disminuye. Francesc refleja una preocupación por la escasez de nuevos talentos en el oficio, pero la pasión por esta tradición perdura, transmitiéndose de generación en generación. En un mundo en constante cambio, Pessebres Puig sigue siendo un faro de historia, tradición y comunidad en la vibrante ciudad de Barcelona.