Desmantelar barcos: una peligrosa pero necesaria forma de subsistencia
El documental «Naufragis, bussos i homes rana», exhibido en el Museu del Port, ofrece una mirada profunda al arriesgado mundo de los buzos que, en la época de la posguerra, se aventuraron en las aguas del Ebro para desmantelar barcos hundidos y recolectar chatarra. Este periodo, marcado por la escasez de recursos, llevó a muchos hombres a aceptar trabajos precarios que a menudo implicaban grandes riesgos.
El documental es obra de Josep Maria Castellví Viladegut, un historiador y documentalista con una vasta trayectoria en el buceo y en la realización de documentales submarinos. Castellví se ha nutrido de su experiencia y de relatos de buzos, algunos de los cuales aún viven y tienen cerca de cien años. Estos testimonios han sido fundamentales para dar vida a la narrativa del documental. Además, su investigación se ha enriquecido con archivos históricos y material visual inédito de diversas fuentes, incluyendo el NO DO y archivos internacionales.
El enfoque del documental se centra principalmente en la costa de Tarragona, donde se hundieron numerosos barcos durante las dos guerras mundiales. Los buzos se sumergían a profundidades de hasta 50 metros, la máxima alcanzable con la tecnología de la época. Aunque la chatarra era el objetivo principal, algunos cargamentos, como bidones de gasolina y lingotes de hierro, eran también muy valorados.
La necesidad económica impulsaba a estos hombres a asumir misiones peligrosas. Castellví describe cómo, en ocasiones, utilizaban dinamita para realizar explosiones controladas, lo que aumentaba significativamente el riesgo. El documental también ilustra la evolución de los equipos de buceo a lo largo del tiempo, desde técnicas rudimentarias hasta la introducción de escafandras autónomas, reflejando así la transición del buceo por necesidad a la profesionalización del submarinismo industrial y arqueológico.
«Naufragis, bussos i homes rana» será proyectado en el Museu del Port este viernes 6 de marzo a las 18:30 horas. La entrada es gratuita, aunque el aforo es limitado, y contará con la presencia del autor.


