El 50% de los peatones experimentan estrés al caminar por Barcelona: ¿Cómo mejorar la experiencia urbana?
La convivencia en el espacio público se ha convertido en un tema de preocupación en Barcelona, donde un reciente estudio revela que la mitad de los peatones experimentan niveles significativos de estrés al desplazarse a pie por la ciudad. Este fenómeno ha mostrado un incremento en los últimos cinco años, afectando especialmente a las personas mayores de 65 años, que constituyen cerca del 25% de la población.
El Barómetro de la Movilidad de los Peatones, elaborado por el RACC, pone de manifiesto que un 13% de los encuestados se siente extremadamente estresado (calificando su ansiedad entre 9 y 10 sobre 10), y un 40% se encuentra bastante tensado (en un rango de 7 a 8). Este informe es pionero en centrarse en la experiencia de quienes caminan, reflejando la tendencia de los barceloneses a optar por el transporte a pie y la reciente transformación urbanística que busca fomentar un entorno más amigable para los peatones y los medios de transporte sostenibles.
La presencia de vehículos como patinetes eléctricos, bicicletas y furgonetas ha generado una sensación de inseguridad entre los transeúntes. Según el estudio, un 55% de los encuestados se siente amenazado al salir de casa, ante la posibilidad de encontrarse con un patinete que circula a gran velocidad. Además, el 80% de los peatones considera que la velocidad excesiva de estos vehículos, así como la conducción imprudente, incrementa el riesgo en las calles.
El informe destaca que existe un incumplimiento generalizado de los límites de velocidad, especialmente por parte de patinetes y motocicletas, lo que contribuye a la sensación de peligro. Un 70% de los encuestados afirma que estos vehículos no respetan adecuadamente el paso de los peatones. Además, se ha observado que, en las calles con plataforma única, la mitad de los patinetes y un tercio de las bicicletas no mantienen las distancias de seguridad necesarias.
Un dato alarmante es que los peatones representan hasta el 30% de las víctimas mortales y heridos graves en accidentes de tráfico en la ciudad, aunque más de la mitad de estos incidentes no son causados directamente por ellos. En el año 2024, se registraron 73 peatones involucrados en accidentes graves, lo que indica una tendencia creciente en comparación con los datos previos a la pandemia. Este contexto resalta la vulnerabilidad de los peatones en el entorno urbano.
El estudio se basa en 1.200 encuestas realizadas en diversos puntos de la ciudad, complementadas con más de 20.600 observaciones sobre la interacción de los peatones con su entorno durante horas punta en días laborables. En general, la experiencia como peatón en Barcelona recibe una calificación de seis sobre diez, siendo las personas mayores las más críticas, con la mitad de ellas reconociendo enfrentar dificultades al caminar por la ciudad.
Para mitigar los riesgos y mejorar la percepción de seguridad, el RACC propone varias medidas: aumentar los espacios pacificados, mejorar la señalización y facilitar el acceso a paradas de autobús y otros servicios. También sugiere implementar soluciones que restrinjan la velocidad de los patinetes en áreas pacificadas, como la utilización de diferentes tipos de pavimentación y mobiliario urbano que obliguen a los usuarios a reducir su velocidad. Además, se plantean la instalación de nuevos radares pedagógicos y contadores de velocidad en tramos de alta circulación.


