Estudios de tatuajes en Barcelona
El tatuaje en la provincia de Barcelona va mucho más allá de los catálogos de diseños: cada vez más estudios trabajan piezas personalizadas a partir de la idea del cliente, con estilos que van del realismo y la línea fina al ornamental, y combinan el tatuaje con el piercing o la micropigmentación.
Este reportaje reúne a una selección de estudios de tatuajes de Barcelona: Moka Tattoo, Untune Art y Avantgarde Tattoo. Tres formas de entender el oficio, de Pallejà y el Moianès al Eixample barcelonés.
Empresas en este reportaje:
Moka Tattoo
Moka Tattoo es un estudio de tatuaje y piercing de Pallejà, en el Baix Llobregat, a las afueras de Barcelona. Abrió a principios de esta década y su titular es Alberto Briceño. En un mismo local reúne tres servicios: tatuaje, piercing y microdermales, y micropigmentación. Su lema resume la idea con la que trabaja: «Transforma tu idea en arte».
El tatuaje personalizado es su servicio principal. El estudio se especializa en el color, el realismo y la línea fina, y trabaja desde diseños tradicionales hasta los más modernos. Cada pieza parte de la idea que trae la persona interesada, y el equipo la asesora para elegir el diseño y la zona del cuerpo. El estudio describe a sus tatuadores como artistas titulados y con años de experiencia, y destaca la atención al detalle y el uso de materiales de calidad.
En piercing hace desde los más tradicionales, en orejas, nariz y labios, hasta otros más innovadores, además de microdermales. La micropigmentación se centra en definir las cejas, enmarcar la mirada con micropigmentación en los ojos y hacer correcciones estéticas, y la realizan especialistas titulados.
El local cuenta con tres salas habilitadas para tatuajes y piercings. «Entendemos la importancia de la seguridad y la higiene, por ello trabajamos siguiendo rigurosamente la normativa sanitaria establecida», explica el estudio.
Untune Art
Untune Art es el proyecto de Péter János Novák, ilustrador y tatuador de origen húngaro que firma también como Peter. Tatúa en un taller privado cerca de Moià, en la comarca del Moianès, y trabaja solo con cita previa: no es un salón abierto al público ni a pie de calle. Atiende de forma privada a clientes que valoran la discreción y la calidad de su trabajo.
En el tatuaje trabaja el diseño a medida y la mano alzada, sobre todo en piezas grandes y en lo que llama «body suits conceptuales». Describe su estilo como «intrincadamente ornamental, oscuro y cargado de motivos vegetales, con texturas muy elaboradas y composiciones basadas en el contraste». «No soy un artista digital, mi arte está completamente dibujado a mano», afirma. Cada diseño empieza en el papel, con lápices, pinceles y rotuladores de punta fina, y después se traslada a la piel.
El proceso empieza con un primer contacto por redes sociales y una cita de consulta, en la que se habla del diseño, la ubicación, el tamaño y el número aproximado de sesiones. Después, Novák prepara los bocetos y los envía para que el cliente los apruebe. En los proyectos grandes prefiere un día tranquilo: «La cita es solo para esa persona: nada ni nadie nos molesta durante las sesiones».
Además de tatuar, hace ilustración por encargo, carteles de conciertos y merchandising para bandas, y desde hace diez años trabaja de forma regular para el Museo de Bellas Artes de Budapest, para el que dibuja el merchandising de sus exposiciones temporales.
Avantgarde Tattoo
Avantgarde Tattoo es un estudio del Eixample barcelonés dirigido por Abel Miranda, que se describe como un colectivo de artistas de distintos países. El local dispone de cabinas independientes y reúne a 16 tatuadores residentes, además de artistas invitados de otros países que visitan el estudio de forma puntual. Según el propio estudio, selecciona a artistas con un lenguaje propio, que trabajan por temporadas junto al equipo residente.
El estudio defiende lo que denomina tatuajes de autor: piezas desarrolladas entre el tatuador y el cliente, donde el artista aporta la creatividad y la técnica, y la persona que se tatúa, la idea y los matices. Según explica, muchos elementos se preparan antes de la cita, pero el diseño se termina sobre el cuerpo para que la composición siga la anatomía de quien lo lleva. El proceso empieza con la idea del cliente, continúa con un boceto y termina con la sesión de tatuaje.
Los artistas trabajan estilos como el realismo, el microrealismo, el fine line, el blackwork, el japonés, el neotradicional, el ornamental, la acuarela o el lettering, y el estudio indica a cada cliente qué tatuador del equipo encaja mejor con su idea. Además de tatuajes nuevos, realiza cover up, eliminación de tatuajes, piercing y micropigmentación.
Avantgarde Tattoo imparte también cursos para tatuadores, entre ellos uno presencial y otro higiénico-sanitario, y fomenta las colaboraciones entre artistas, como exposiciones, seminarios, pintura, escultura y colecciones hechas por tatuadores.


