Girona planifica un nuevo parque canino en el Central de Rafael Masó y Valentí para el disfrute de mascotas y dueños
El Ayuntamiento de Girona ha anunciado su intención de crear un espacio cerrado para el esparcimiento de perros en el Parque Central de Rafael Masó y Valentí. Este nuevo parque ofrecerá una solución recreativa para un gran número de propietarios de perros, ya que el distrito del Eixample es donde se encuentra la mayor concentración de caninos por hogar en la ciudad, con más de 2,500 perros registrados. La iniciativa se sitúa en un punto estratégico con un alto volumen de uso, lo que permitirá gestionar de manera más eficiente la presencia de perros en uno de los lugares más transitados de Girona.
El consistorio ha comenzado el proceso de licitación para la redacción del proyecto constructivo, con un presupuesto de 16,860.66 euros (IVA incluido). Esta fase es un paso previo a la ejecución de las obras del espacio, que tendrá una superficie de 1,782 m2 y contará con rampas de accesibilidad, puertas de seguridad y de servicio, bancos, papeleras, fuentes para perros, iluminación y juegos de agilidad.
Actualmente, Girona cuenta con cinco áreas cerradas especialmente diseñadas para que los perros puedan jugar y socializar. Estas instalaciones se ubican en el Parque del Migdia, Mas Ramada, Mas Masó y dos en la Devesa. Además, se han incorporado itinerarios caninos, donde los perros pueden pasear sin correa, así como bosques que sirven como refugios climáticos.
Con este proyecto, el Ayuntamiento avanza en su plan municipal de espacios de esparcimiento para perros, que busca establecer una red equilibrada de áreas en toda la ciudad, combinando zonas cerradas, itinerarios, espacios verdes y entornos naturales adecuados para un uso compartido responsable.
La regidora de Ciudad que Cuida y de Servicios Ambientales y Bienestar Animal, Gemma Martínez Villagrasa, ha subrayado que el objetivo es trascender el modelo tradicional de pipican. La idea es crear espacios de calidad, integrados en la ciudad, que sean significativos tanto para los animales como para las personas. Cada vez más, estos espacios se están consolidando como puntos de encuentro comunitarios en los barrios, fomentando vínculos y relaciones de confianza, y reforzando la cohesión social.
Es fundamental que los propietarios de perros sean respetuosos con los demás usuarios y mantengan la responsabilidad sobre sus animales, prestando atención en todo momento, recogiendo los excrementos y cuidando el mobiliario urbano afectado, para garantizar que el espacio se mantenga en condiciones adecuadas.
La creación de estos espacios también contribuirá a mejorar la convivencia ciudadana y la salubridad del espacio público, concentrando la actividad canina en áreas apropiadas y facilitando su mantenimiento. Esta iniciativa se alinea con la normativa de bienestar animal, que insta a los municipios a garantizar entornos adecuados para el desarrollo digno de los animales.


