Inauguración del Espai Memorial Carles Rahola y Llorens en el Cementerio Viejo de Girona
El Ayuntamiento de Girona ha inaugurado recientemente el Espacio Memorial Carles Rahola y Llorens en el Cementerio Viejo, ubicado en la terraza sur del Departamento de Sant Salvador d’Horta, donde reposan los restos del destacado periodista y escritor. Este evento se ha llevado a cabo en el marco de la conmemoración de los noventa años del levantamiento militar del 18 de julio de 1936, reafirmando así el compromiso del consistorio con la memoria democrática. Este nuevo espacio busca rendir homenaje no solo a Carles Rahola, sino también a todas las personas que fueron fusiladas en este cementerio.
La ceremonia comenzó con la develación de una placa conmemorativa que identifica el nuevo espacio. Posteriormente, el alcalde de Girona, Lluc Salellas y Vilar, junto a los historiadores Joaquim Nadal Farreras y Lluís Costa Fernández, así como Emili Ros y Rahola, nieto de Carles, abordaron la figura y legado de Rahola.
Durante su intervención, el alcalde destacó que este acto no solo recuerda a Carles Rahola en la ciudad, sino que también es un tributo a todas las personas fusiladas y exiliadas por el régimen franquista, constituyendo un canto a la libertad, la democracia y los derechos humanos.
Las acciones emprendidas por el Ayuntamiento han permitido la renovación de la sepultura de Carles Rahola, que incluye la sustitución de la lápida, la restitución de elementos conmemorativos y la instalación de un banco que invita a la reflexión.
Carles Rahola y Llorens, reconocido periodista, escritor e intelectual, fue fusilado el 15 de marzo de 1939 tras un consejo de guerra sumarísimo. Su asesinato simboliza la lucha contra la opresión de la libertad de pensamiento y expresión en Catalunya, así como la injusticia del régimen franquista hacia las víctimas de la represión.
Rahola es uno de los 510 fusilados en el muro sur del Cementerio Viejo de Girona entre 1939 y 1945. Con la inauguración de este nuevo espacio memorial, el Ayuntamiento de Girona continúa su labor en las políticas de memoria democrática, preservando los lugares que recuerdan a las víctimas de la represión franquista, con el objetivo de mantener vivo el recuerdo del pasado y promover los valores de la democracia, la libertad y los derechos humanos.


