La nueva planta de potabilización del embalse de Santa A a comenzará a operar a finales de este año
La planta potabilizadora del embalse de Santa A
a está programada para iniciar operaciones a finales de este año. En una reciente visita a las obras de modernización de esta infraestructura, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Carlos Arrazola, y el alcalde de Lleida, Félix Larrosa, se reunieron con representantes de los municipios que forman parte de la Mancomunidad de Abastecimiento de Aguas de Pinyana. Este sistema es crucial para asegurar la calidad del agua durante períodos de sequía, beneficiando a Lleida y a alrededor de veinte localidades cercanas, que en total suman aproximadamente 200,000 habitantes.
Arrazola destacó la excelente calidad del agua, gracias a la amplia cuenca que permite un proceso natural de decantación a través de varios embalses. Por su parte, Larrosa agradeció la colaboración con la Confederación para llevar a cabo este proyecto y subrayó que la región cuenta con «la mejor agua de Europa». Durante su visita, también sostuvieron una reunión en la Paeria, donde el alcalde presentó iniciativas para mitigar los riesgos de inundaciones en la ciudad, las cuales fueron bien recibidas por Arrazola.
La necesidad de esta planta emergió tras los episodios de sequía que afectaron a la región entre 2004 y 2008. En 2009, el Ministerio de Medio Ambiente aprobó la construcción de una planta de tratamiento y potabilización de agua, calificada como urgente. Aunque se completó, las condiciones técnicas y la falta de sequías severas impidieron su uso. Sin embargo, con la reciente disminución en los niveles del embalse de Santa A
a en 2023, se acordó reactivar el proyecto con un presupuesto de más de 900,000 euros.
El protocolo establecido entre la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Mancomunidad busca asegurar la correcta puesta en marcha de la planta, que incluirá un proceso físico-químico de floculación, filtración, desinfección y tratamiento de lodos. La capacidad de tratamiento de la planta es de 2,500 m³/h, operando las 24 horas del día, y cuenta con un sistema de 40 filtros que garantizan la limpieza del agua.
Los trabajos de adecuación se centran en verificar el estado de los filtros, los elementos neumáticos, las bombas dosificadoras y el cableado eléctrico. Se estima que el plazo para completar estas tareas será de siete meses, dependiendo del estado de los equipos. Con la finalización de estas obras, la comunidad podrá contar con un suministro de agua potable de alta calidad, incluso en condiciones de sequía.


