La oposición denuncia la reducción de plazas públicas en Tarragona y pide al Ayuntamiento que exija acciones a la Generalitat
La oposición en Tarragona ha manifestado su inquietud por la disminución de plazas educativas públicas y ha instado al Ayuntamiento a adoptar una postura firme ante la Generalitat. Los grupos de ERC, en Comú Podem y Junts por Cataluña han expresado su preocupación en torno a la planificación del curso escolar 2026-2027, criticando la gestión del Departamento de Educación en el reciente proceso de preinscripción para Infantil y Primaria.
Estas formaciones han coincidido en señalar el cambio brusco en la zonificación y la reducción de plazas públicas, lo que se ha vuelto más evidente tras el anuncio del cierre de dos líneas de educación infantil en la Escola Pràctiques y la Escola El Miracle. Desde ERC, han alertado sobre la escasez de plazas en los institutos públicos del centro de Tarragona, indicando que hasta 72 alumnos de primaria podrían quedar excluidos del sistema público al pasar a la ESO si no se habilitan nuevas líneas en los institutos Tarragona, Pones de Icart y Martí i Franquès. La consellera Gemma Fusté subrayó la necesidad de mantener o abrir líneas donde sea necesario, asegurando que esto debe ir de la mano con la reducción de ratios para garantizar un servicio educativo de calidad.
Fusté también criticó la decisión de la Generalitat de realizar estos cambios a pocos días del inicio de las preinscripciones, un momento en el que muchas familias ya habían tomado decisiones tras visitar los centros durante las jornadas de puertas abiertas. El conseller Jordi Fortuny abogó por una planificación educativa integral y un diálogo constante con la comunidad educativa.
Ante esta situación, el grupo parlamentario de ERC ha presentado una serie de preguntas al Gobierno de la Generalitat para obtener aclaraciones al respecto. Además, han cuestionado la implicación del alcalde Rubén Viñuales, exigiendo una respuesta activa en la defensa de la educación y la sanidad públicas.
Desde en Comú Podem, se ha advertido que el proceso de preinscripción puede marcar un cambio significativo en el sistema educativo local, destacando que, por primera vez desde la restauración de la democracia, hay más plazas concertadas que públicas en ciertos niveles educativos. Esta situación, que atribuyen a las decisiones del Departamento de Educación, podría resultar en la pérdida de aproximadamente un centenar de plazas públicas, lo que equivale a cerca de cinco líneas educativas.
Los grupos críticos también han señalado que los cambios se han implementado de manera unilateral por parte de la Generalitat y han denunciado la evidente disminución de la influencia del Consejo Escolar Municipal. Coincidiendo con ERC, han instado al Ayuntamiento a adoptar un rol más activo ante la Generalitat, argumentando que la coordinación institucional no debe ser sinónimo de sumisión.
Asimismo, han señalado desequilibrios en la oferta de plazas, citando como ejemplo la zona educativa 2, donde, a pesar de la falta de plazas públicas, se ha eliminado una línea en la Escola Pràctiques. De las 17 plazas disponibles para el próximo curso, 14 ya están reservadas por hermanos de alumnos actuales, lo que deja solo tres plazas libres para nuevas familias. En respuesta, proponen estudiar alternativas para fortalecer la oferta pública en las áreas con mayor demanda.
Junts también ha criticado la falta de planificación por parte del Departamento de Educación, argumentando que los cambios en la zonificación se han realizado sin tener en cuenta a la ciudad. Su portavoz, Jordi Sendra, ha expresado su solidaridad con las preocupaciones de los padres afectados por esta situación y ha instado al Ayuntamiento a posicionarse ante la Generalitat. Además, ha defendido que el debate educativo debe centrarse en la coexistencia de la educación pública y concertada, sin permitir que la mala gestión de la Generalitat tenga repercusiones negativas en ningún modelo educativo.


