La Oposición Une Fuerzas para Rechazar el Primer Presupuesto de Illa
Junts per Catalunya ha expresado una postura crítica hacia los presupuestos, calificándolos de «propaganda» y argumentando que están influenciados por políticas extremas de los Comuns. La formación ha decidido, por el momento, no abrir un canal de negociación con el Gobierno de Illa, ya que consideran que estos presupuestos no responden a las verdaderas necesidades de Cataluña. Aunque están revisando los detalles del proyecto, su portavoz ha dejado claro que no hay intención de apoyar la propuesta en su forma actual.
Por su parte, el Partido Popular (PP) ha anunciado su intención de presentar una enmienda a la totalidad, rechazando los presupuestos de manera contundente. Su portavoz en el Parlamento ha criticado el proyecto, tildándolo de «soviético y comunista», y ha argumentado que su implementación llevaría a un aumento desmesurado del gasto público, sin contemplar reducciones fiscales ni reformas estructurales. Según el PP, estos presupuestos no satisfacen las necesidades de los ciudadanos catalanes y continúan con políticas que, a su juicio, perjudican la iniciativa privada y la eficiencia económica.
Vox también se ha sumado a la oposición abierta a los presupuestos, planeando una enmienda a la totalidad en línea con el rechazo del PP. Esta formación sostiene que los presupuestos no representan un cambio en la dirección política ni abordan las verdaderas necesidades de Cataluña. Su portavoz ha destacado que no son adecuados para la sociedad catalana y ha criticado al Gobierno por buscar apoyo en ERC y los Comuns para su aprobación, lo que, en su opinión, evidencia una falta de dirección clara.
Por último, Alianza Catalana ha manifestado su desaprobación hacia el uso de recursos públicos, aunque no ha hecho declaraciones específicas sobre estos presupuestos de 2026. La formación ha denunciado lo que consideran privilegios para la clase política y ha acusado los presupuestos de ser una «burla a los ciudadanos», al mantener gastos i
ecesarios y excesivos en lugar de priorizar la mejora de los servicios esenciales.


