La Rambla Cierra Temporalmente el Amaya y Inaugura Nuevo Local en el Antiguo Casa Joan
La Rambla ha cerrado temporalmente las puertas del emblemático restaurante Amaya, al tiempo que se inaugura un nuevo local en el espacio que anteriormente ocupaba Casa Joan, un clásico de la zona. Las obras en el paseo, que han estado en marcha desde el mandato anterior y se extenderán al menos por un año más, han impactado significativamente la actividad económica local, provocando una disminución en el número de visitantes y la suspensión temporal de varias terrazas.
El cierre de Amaya, fundado en 1941, ha sido uno de los más destacados. Aunque se trata de un cierre provisional, la incertidumbre sobre su reanudación persiste. Mientras tanto, algunos emprendedores continúan apostando por nuevos proyectos en esta área afectada. Un ejemplo es el restaurante 700 Milles, que ha comenzado a operar recientemente, ocupando el lugar dejado por Casa Joan. Este nuevo establecimiento, tras una completa renovación que ha puesto en valor su arquitectura original, se especializa en la cocina marinera y catalana, con la ambición de atraer a los paladares barceloneses.
700 Milles, que obtuvo la licencia de restaurante y finalizó las obras a finales del año pasado, comenzó su actividad hace un mes, aunque todavía está en proceso de ajustar su oferta y su página web. Se prevé que una parte del local se destine a un uso complementario en un futuro cercano.
A pesar de la apertura de nuevos negocios, la situación de Amaya sigue siendo incierta. La familia propietaria se vio obligada a cerrar provisionalmente a partir del 1 de enero debido a una caída en la facturación, agravada por las dificultades de acceso causadas por las obras. La empresaria Mireia Torralba ha descrito los últimos meses como «muy duros» y ha advertido que el panorama es desalentador, especialmente con la inminente retirada de las terrazas en su tramo de la Rambla.
El local había sobrevivido a la temporada navideña gracias a la clientela local, aunque el acceso complicado afectó a muchos de sus clientes habituales. Actualmente, la familia está considerando su futuro, con la posibilidad de reabrir con su oferta tradicional o incluso traspasar el negocio, ya que han recibido propuestas de empresarios extranjeros interesados en invertir.
Por su parte, el tramo superior de La Rambla ha experimentado un menor impacto en el flujo de visitantes, con muchos turistas que aún se aventuran a pasear desde Plaza Catalunya, aunque pocos logran llegar al final debido a las molestias ocasionadas por las obras. La comunidad empresarial, incluida la entidad Amics de la Rambla, espera que las condiciones mejoren para los operadores de la zona tras la redistribución de las terrazas.


