La simpatia dels catalans: més inclinats cap a la Xina, menys als EUA i suspens a Rússia
Un reciente estudio revela que la Unió Europea se posiciona como la entidad más valorada entre la población catalana, alcanzando una puntuación de 6,5. Este respaldo refleja la mayoría de los sentimientos positivos que los ciudadanos tienen hacia el proyecto europeo, lo que reafirma la orientación mayoritariamente europeísta de la sociedad catalana. La percepción de la UE se asocia con su papel como un espacio de cooperación política, estabilidad económica y garantía de derechos democráticos.
Por otro lado, las opiniones sobre otras potencias internacionales presentan una valoración más moderada y, en algunos casos, dividida. Los Estados Unidos obtienen una puntuación de 3,7, evidenciando una percepción relativamente positiva, aunque inferior a la de la UE. Esta valoración se caracteriza por una mezcla de admiración hacia su peso económico y tecnológico, junto con ciertas reservas respecto a su política exterior y su influencia global. En el caso de China, la puntuación es de 4,7, revelando una polarización en las opiniones; mientras algunos ciudadanos valoran su crecimiento económico y su ascenso como potencia emergente, otros muestran inquietud por su modelo político y su papel en la geopolítica.
La valoración más baja corresponde a Rusia, con una puntuación de 2,6. La simpatía hacia este país es considerablemente menor en comparación con la Unión Europea y los Estados Unidos. Esta percepción ha sido influenciada por el contexto internacional reciente y los conflictos geopolíticos en Europa, especialmente la guerra en Ucrania.
El estudio también aborda la preocupación de los ciudadanos ante la posibilidad de un conflicto armado internacional que pudiera impactar a Catalunya o Europa. Los resultados indican que una parte significativa de la población expresa inquietud por esta eventualidad. Aunque no todos consideran probable un conflicto directo, el aumento de las tensiones internacionales ha elevado el nivel de preocupación entre los ciudadanos.
En resumen, los datos reflejan una sociedad catalana fuertemente alineada con el proyecto europeo, con percepciones más ambivalentes hacia las grandes potencias globales y una creciente sensibilidad ante los riesgos geopolíticos. La encuesta sugiere que la política internacional, que tradicionalmente había sido vista como un tema distante, está siendo cada vez más considerada por los ciudadanos como un elemento que puede influir en su seguridad y estabilidad.


