Rut Geli: Descubre la fortuna de encontrar objetos orgánicos preservados bajo el agua
Rut Geli, comisaria de la exposición «Naufragis. Arqueologia submergida», inaugurada recientemente en CaixaForum Tarragona, comparte su visión sobre la riqueza histórica que alberga el fondo marino. Geli, quien también es responsable del Centre d’Arqueologia Subaquàtica de Catalunya, destaca la importancia de los naufragios como documentos históricos que ofrecen una ventana al pasado.
La muestra se centra principalmente en naufragios, considerándolos no solo embarcaciones, sino auténticas fuentes de información que reflejan la vida en tierra firme. Geli explica que, a través de la rigurosa metodología científica aplicada en las excavaciones, se logra extraer valiosa información sobre el contexto histórico y comercial de la época.
Entre los naufragios destacados se encuentra el Culip IV, un barco romano hundido en el Cap de Creus, que ilustra el comercio marítimo en la antigüedad. También se menciona el Deltebre I, un barco inglés que se hundió en 1813 frente a la desembocadura del Ebro, cuyas condiciones de sedimentación han permitido una conservación excepcional de sus restos. Asimismo, el Cala Sant Vicenç, un barco griego del siglo VI a.C. hallado en Mallorca, ofrece información sobre técnicas constructivas de la época.
Geli enfatiza que el verdadero interés radica en las historias que cuentan los objetos recuperados. La exposición presenta una variedad de piezas orgánicas poco comunes en museos de arqueología terrestre, como maderas, cueros y corchos. Entre ellas destacan poleas romanas de madera de hace dos mil años y un palo de cabaña neolítico de 7.000 años, lo que ilustra las condiciones de conservación en medios húmedos.
El medio acuático juega un papel crucial en la preservación de objetos orgánicos, lo que permite conservar desde la madera del barco hasta cestas y herramientas. Geli señala que las intervenciones se llevan a cabo con un enfoque de conservación in situ, extrayendo solo aquellos materiales que corren riesgo de ser destruidos o que tienen un gran interés científico y social.
La investigación subacuática implica la colaboración de diversas disciplinas científicas, desde ictiólogos y paleobotánicos hasta ceramólogos y geólogos, lo que convierte este campo en una ciencia multidisciplinar. Geli destaca que la costa catalana es rica en yacimientos subacuáticos, con 870 ya catalogados, aunque muchos han sido expoliados.
Por último, Geli menciona que el cambio climático está impactando su trabajo, ya que tormentas más intensas están erosionando la costa y exponiendo naufragios previamente ocultos. Esto no solo revela restos conocidos, sino que también da a conocer nuevos hallazgos en zonas frecuentadas por turistas. La arqueología subacuática, por tanto, se presenta como un campo dinámico y revelador, que sigue aportando nuevas perspectivas sobre la historia marítima de la región.


