Salvador Illa continúa en la UVI del Vall d’Hebron tras ingreso por pérdida de fuerza en las piernas
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, permanece hoy en la unidad de vigilancia intensiva (UVI) del Hospital Vall d’Hebron, donde fue ingresado el pasado sábado por la tarde tras experimentar una pérdida de fuerza y un dolor agudo en las piernas.
Según informaron fuentes del propio hospital, los médicos continúan realizando pruebas diagnósticas para “afinar el diagnóstico” y determinar con exactitud la causa de los síntomas que presentaba el jefe del Gobierno catalán. Las primeras hipótesis apuntan a una posible patología inflamatoria vinculada a una infección localizada en la zona lumbar, tal como explicó esta mañana el doctor Albert Salazar, director gerente del hospital barcelonés, en declaraciones a El matí de Catalunya Ràdio.
“Lo más prudente es que hoy permanezca en la unidad de vigilancia”, señaló Salazar, quien añadió que, de confirmarse una evolución estable, Illa podría ser trasladado mañana a una planta convencional, donde comenzaría el proceso de rehabilitación.
Síntomas y evolución inicial
Durante la tarde de ayer, el presidente experimentó un pico de fiebre, un síntoma que los médicos relacionan con un proceso inflamatorio provocado por la infección lumbar. Según Salazar, este tipo de manifestaciones son frecuentes en los primeros días de la enfermedad y no necesariamente implican un empeoramiento grave del estado general del paciente.
El director del hospital también explicó que, en ocasiones, una resonancia magnética realizada al inicio de la sintomatología no muestra todavía el foco inflamatorio. “Es normal que en una resonancia tomada en los momentos iniciales del cuadro no se vea la zona afectada. Por ello estamos realizando pruebas adicionales para definir con precisión el diagnóstico y poder ajustar el tratamiento”, indicó.
Tratamiento y perspectivas
El plan terapéutico diseñado por el equipo médico contempla la administración de antibióticos de manera prolongada, ya que estos son, según el Dr. Salazar, “suficientes para que haya una buena evolución en la mayoría de los casos”. La respuesta del paciente al tratamiento será monitorizada de manera continua, especialmente durante las primeras 48 horas, periodo crítico en el que se evalúa la disminución de la inflamación y la recuperación de la fuerza en las extremidades inferiores.
En paralelo, los especialistas del Vall d’Hebron han subrayado la importancia de iniciar cuanto antes el proceso de rehabilitación para maximizar la recuperación funcional del paciente. Se espera que Salvador Illa permanezca ingresado alrededor de dos semanas, durante las cuales el equipo médico combinará tratamiento antibiótico, seguimiento clínico intensivo y ejercicios supervisados de rehabilitación física.
Reacciones institucionales y seguimiento
El ingreso del presidente Illa ha generado una respuesta inmediata en el ámbito político y social. Diversos miembros del Gobierno catalán y representantes de otras instituciones han enviado mensajes de apoyo y han resaltado la importancia de respetar la privacidad del proceso médico.
El equipo del hospital ha garantizado que se informará puntualmente sobre la evolución de Illa, siempre priorizando la claridad de la información sin comprometer la confidencialidad del paciente. Asimismo, se ha insistido en que, aunque se trata de una situación que requiere vigilancia intensiva, la perspectiva de recuperación es favorable gracias al tratamiento antibiótico y a la pronta intervención médica.
El caso del presidente Illa pone de relieve la necesidad de prestar atención a síntomas que, en principio, podrían parecer leves, como dolor localizado o pérdida de fuerza en las extremidades. Según los especialistas, la detección temprana y la intervención rápida son factores clave para evitar complicaciones graves, sobre todo en patologías inflamatorias causadas por infecciones lumbares.
Por ahora, la prioridad para los médicos y familiares sigue siendo asegurar la estabilidad de Salvador Illa y preparar un plan de rehabilitación eficaz que le permita retomar sus funciones con la mayor normalidad posible.


