El Ayuntamiento solicita a la Generalitat la conservación de las plazas residenciales de Creu de Palau y propone una nueva ubicación para los pisos asistidos
El Ayuntamiento de Girona ha expresado su inquietud ante el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Cataluña respecto a la propuesta de convertir parte de la Residencia Creu de Palau en pisos asistidos. Esta transformación implicaría una reducción de aproximadamente 100 plazas residenciales públicas, lo que ha generado una fuerte oposición por parte del consistorio.
La concejala de Ciudad que Cuida, Bienestar Animal y Servicios Ambientales, Gemma Martínez y Villagrasa, junto a familias de usuarios del centro, han manifestado ante los medios que el Ayuntamiento apoya la creación de 55 nuevos pisos asistidos en la ciudad, pero rechaza la idea de que estos puedan reemplazar las plazas residenciales existentes. Martínez ha enfatizado que ambos tipos de recursos responden a necesidades distintas; los pisos asistidos están destinados a personas autónomas que requieren apoyo, mientras que las plazas residenciales son para quienes necesitan atención y cuidados continuos.
Para abordar esta situación, el Ayuntamiento ha ofrecido terrenos municipales a la Generalitat para que se considere una ubicación alternativa para los pisos asistidos, sin afectar la capacidad actual de la Residencia Creu de Palau.
La regidora ha alertado que Girona ya enfrenta una alta demanda de plazas residenciales y cualquier disminución solo agravaría la situación de las listas de espera para las personas más dependientes y sus familias. Además, ha mostrado preocupación por la interrupción de nuevos ingresos en el centro, demandando que se reanuden de inmediato.
Martínez ha subrayado que perder 100 plazas en Creu de Palau significaría una significativa reducción en la capacidad de atención pública en la ciudad, que actualmente cuenta con solo dos residencias públicas. Pasar de 387 a 287 plazas representaría una pérdida del 25% en un momento en que la demanda sigue en aumento.
Asimismo, el Ayuntamiento ha solicitado garantizar la continuidad de las 37 plazas sociosanitarias de Puig d’en Roca, que podrían reconvertirse en residenciales, así como la implementación de mejoras y el refuerzo del personal en Creu de Palau. También han exigido que cualquier cambio en los servicios se realice de manera transparente y con la participación activa de la comunidad.
Con el fin de planificar los recursos residenciales, sociosanitarios y de vivienda con apoyo que Girona necesitará en el futuro, el consistorio ha solicitado la creación de una comisión bilateral con la Generalitat. Además, han pedido la convocatoria del Consejo de Participación de Creu de Palau para asegurar la participación efectiva de residentes, familias, profesionales y el Ayuntamiento en el proceso de toma de decisiones.


