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Untune Art, tatuaje a mano alzada en un taller privado cerca de Moià

Untune Art, tatuaje a mano alzada en un taller privado cerca de Moià

El ilustrador y tatuador Péter János Novák trabaja solo con cita previa y dibuja cada diseño a mano, sobre papel

Un taller privado en el Moianès

Untune Art es el proyecto de Péter János Novák, ilustrador y tatuador de origen húngaro que firma también como Peter. Tatúa en un taller privado cerca de Moià, en la comarca del Moianès, en la provincia de Barcelona. Trabaja solo con cita previa: no es un salón abierto al público ni a pie de calle. Atiende de forma privada a clientes que valoran la discreción y la calidad de su trabajo.

El nombre del proyecto, explica, procede de la idea de «desafinar las cosas», de desordenar y descomponer lo habitual. Novák creció en varios países europeos, en un entorno creativo que le permitió dedicarse al arte a una edad relativamente temprana. En sus años en Barcelona le influyó el arte urbano y, más tarde, la vida underground de Berlín.

Se define como un ilustrador que se sumerge en proyectos muy distintos entre sí: diseño gráfico, ilustración por encargo y tatuaje a mano alzada. Entre sus influencias cita la novela gráfica y la ilustración secuencial.

Piezas grandes y estilo ornamental

En el tatuaje trabaja el diseño a medida y la mano alzada, sobre todo en piezas grandes y en lo que llama «body suits conceptuales». Describe su estilo como «intrincadamente ornamental, oscuro y cargado de motivos vegetales, con texturas muy elaboradas y composiciones basadas en el contraste».

Prefiere las herramientas y texturas tradicionales, como determinadas tintas o las máquinas de tatuar con cable, y experimenta de forma continua con técnicas, ideas y texturas. Respeta las herramientas y los estilos japoneses, pero le gusta salirse de lo establecido y, a veces, hacer justo lo contrario. En una de sus publicaciones cuenta que hizo un tatuaje «sin plantilla, solo a mano alzada y fe», en dos sesiones largas.

Todo empieza en el papel

«No soy un artista digital, mi arte está completamente dibujado a mano», afirma. Defiende dibujar a mano alzada sobre papel y trasladar después el dibujo a la piel o a otro soporte. Sus ilustraciones las hace con lápices, pinceles y rotuladores de punta fina. Dibujar a mano, dice, es lo que le permite crear algo «personal y duradero», con un rasgo propio.

El diseño a medida parte de las ideas del cliente, que Novák combina con su estilo para conseguir un tatuaje ajustado a sus necesidades, su personalidad y sus preferencias.

Consulta previa y sesiones sin interrupciones

El proceso empieza con un primer contacto por redes sociales y una cita de consulta. En ella se habla del diseño, las ideas, la ubicación, el tamaño y el número aproximado de sesiones. Después, Novák prepara los bocetos y los envía para que el cliente los apruebe antes de fijar la fecha.

Trabaja también los fines de semana y, en los proyectos grandes, prefiere un día tranquilo en el que nadie tenga prisa. «La cita es solo para esa persona: nada ni nadie nos molesta durante las sesiones», explica. Aunque tatúa en su taller del Moianès, también hace estancias como artista invitado en otras ciudades y países.

Carteles, ilustración y serigrafía

Además de tatuar, hace ilustración por encargo, diseño gráfico, carteles de conciertos y merchandising para bandas. Uno de sus trabajos recientes es «Prime Knight», el cartel para un concierto de Primus en Budapest, serigrafiado a mano con cuatro tintas y una dorada en una edición de cien copias. Lo dibujó y entintó en papel y lo imprimió con su serigrafista; según explica, los pequeños errores humanos del proceso hacen que cada copia sea única. También dibujó una ilustración para la banda de post-black Kazal con motivo del Hellvill Festival. Además, desde hace diez años trabaja de forma regular para el Museo de Bellas Artes de Budapest, para el que dibuja el merchandising de sus exposiciones temporales, camisetas y bolsas, como contrapunto entre el arte popular y el arte subcultural.

En su tienda vende láminas, camisetas, bolsas y cuadernos con sus dibujos; las camisetas y la mayoría de las láminas están estampadas en serigrafía.

Con otros tatuadores amigos, cuenta, tiene la costumbre de compartir opiniones sobre estilos, herramientas y formas de expresión. Su conclusión es esta: «Se trata de encontrar y dominar lo que funciona y, a la vez, estar abierto a nuevas maneras y buscar constantemente la renovación y la creatividad».