Plaza de Sants en Barcelona: Mejora en Conectividad y Acogida para Todos
El Ayuntamiento de Barcelona está llevando a cabo un ambicioso proyecto de renovación urbanística en la plaza de Sants, con el objetivo de transformarla en un espacio más acogedor y mejor conectado. Esta iniciativa se ejecutará una vez finalicen las obras de accesibilidad de la línea 5 del metro, que se prevé duren aproximadamente dos años y medio.
La propuesta busca unificar la plaza, actualmente fragmentada en dos partes, y mejorar su conexión con el transporte público, en particular con el metro. Además, se plantea un diseño más verde, que incluirá un mayor número de árboles, áreas de juegos infantiles y mobiliario urbano adecuado para fomentar la convivencia vecinal.
La nueva plaza funcionará como un punto de conexión entre el paseo de Sant Antoni y la placita de Ramon Torres Casanova, que da inicio a la rambla verde que cubre las vías de tren. El proyecto, que está en fase de discusión con la comunidad a través de debates participativos, incluirá un aumento en la cantidad de árboles plantados y una reconfiguración de las zonas verdes, preservando la mayoría de los ejemplares existentes y añadiendo vegetación arbustiva para incrementar la sombra y frescura del entorno. Uno de los árboles más emblemáticos, una tipuana junto al quiosco, será conservado y realzado en un nuevo parterre adyacente al parque infantil.
Otro aspecto clave de la reforma es la mejora de la accesibilidad. Se eliminarán desniveles y obstáculos, garantizando un pavimento uniforme con pendientes suaves, así como una nueva iluminación que favorezca la percepción de seguridad. El intercambiador de metro también se actualizará, incorporando un ascensor y una escalera mecánica para facilitar el acceso a la línea 5.
El área de juegos se ampliará significativamente, promoviendo el juego compartido, y se agregarán elementos de mobiliario urbano como bancos y papeleras dispuestos de forma curvada para fomentar la interacción social. Además, las esculturas de «La font del vell» y «El ciclista» serán reubicadas.
Los cambios en la movilidad también serán significativos. Los ciclistas compartirán la calzada con los autobuses, al igual que ocurre actualmente en la carretera de Sants. La reconfiguración viaria incluirá cuatro carriles: dos de subida y dos de bajada, mejorando así la fluidez del tráfico.
Asimismo, la línea de autobús H10 ampliará su recorrido para atravesar la plaza y establecer nuevas paradas en el paseo de Sant Antoni, donde también se reubicará la estación de Bicing para facilitar las conexiones entre diferentes medios de transporte.
Estas reformas también influirán en la iniciativa «Obrim Carrers» en el tramo del calle de Sants y el Eix Creu Coberta. Una vez iniciadas las obras del intercambiador de Plaça de Sants, se reabrirá el acceso vehicular entre la plaza y la rambla de Badal, que actualmente está cerrado durante los fines de semana, para evitar la congestión del tráfico en el barrio.
El desarrollo de la nueva plaza está condicionado a la finalización de las obras del intercambiador, que gestiona diariamente un gran volumen de viajeros. El Departamento de Territorio destinará 16,6 millones de euros a estas obras, que tienen como objetivo principal mejorar la accesibilidad de la estación de la línea 5.
Los trabajos, financiados parcialmente con fondos europeos, se llevarán a cabo en dos fases: la primera consistirá en la construcción de un nuevo vestíbulo, tres ascensores y salidas de emergencia renovadas, mientras que la segunda fase se centrará en mejorar la accesibilidad de la línea 1. La transformación definitiva de la plaza se materializará una vez se avance en estas tareas.


