Nueva ordenanza de civismo en Barcelona: Multas más elevadas a partir del 15 de febrero
La nueva normativa de civismo de Barcelona se implementará el 15 de febrero, tras su aprobación en el pleno del pasado diciembre. Este cambio ha sido anunciado por la comisionada de Convivencia, Montserrat Surroca, quien también ha detallado que el Ayuntamiento lanzará una campaña informativa para familiarizar a la ciudadanía con las nuevas regulaciones, que incluyen sanciones más severas para conductas incívicas.
La ordenanza, promovida por el gobierno de Jaume Collboni (PSC), fue respaldada por los votos de Junts y ERC, mientras que el PP se abstuvo y Barcelona en Comú y Vox se opusieron. Las modificaciones abarcan diversas áreas, como el consumo de alcohol en espacios públicos, el pago de multas, la realización de grafitis, así como el manejo de las necesidades de los perros y comportamientos inapropiados en la vía pública.
Con la entrada en vigor de esta normativa, se inicia una fase en la que se considera esencial fomentar la educación cívica. Surroca ha enfatizado la importancia de la colaboración ciudadana en el cuidado del espacio público, señalando que esta responsabilidad es compartida. La aplicación de la normativa tendrá un enfoque tanto preventivo como sancionador, con el objetivo de concienciar a la población sobre las normas en lugar de centrarse únicamente en la recaudación de multas.
Para llevar a cabo esta campaña, se desplegarán 400 informadores en las calles, cuya misión será aclarar a los ciudadanos lo que está permitido y lo que no en el espacio público. Se prevé que estos informadores se concentren en las áreas con mayor actividad y donde suelen surgir conflictos, especialmente en los entornos de ocio nocturno, en colaboración con la comisionada de la noche, Carmen Zapata.
La Guàrdia Urbana también se preparará para esta nueva normativa a través de un proceso de formación interna, que incluirá a otros servicios como la gestión de conflictos y atención a la ciudadanía.
Entre las novedades más relevantes de la ordenanza se encuentran multas que pueden alcanzar los 1.500 euros por realizar botellones en lugares donde haya menores, así como sanciones de entre 1.500 y 3.000 euros por promover «rutas de borrachera», que están prohibidas en toda la ciudad. La normativa también mantiene la prohibición de grafitis en espacios públicos, estableciendo que quienes los realicen deberán asumir tanto la multa, que oscila entre 100 y 600 euros, como los costos de limpieza o reparación de los daños.
Además, orinar en la vía pública se penalizará con multas de entre 300 y 1.500 euros, dependiendo de la ubicación, mientras que comportamientos que alteren la tranquilidad vecinal, como música ruidosa o peleas, tendrán sanciones de entre 750 y 1.500 euros. Los dueños de perros deberán limpiar la orina de sus mascotas, enfrentándose a una multa de 300 euros si no lo hacen, y la venta ambulante ilegal será sancionada con multas de hasta 600 euros.
La nueva normativa también refuerza los mecanismos de mediación y establece un catálogo de medidas alternativas a las sanciones, buscando un enfoque más social. Asimismo, incorpora la aporofobia, o discriminación hacia las personas en situación de pobreza, como una nueva categoría de discriminación a tener en cuenta.


