Formación Profesional para Jóvenes en Ponent y Sant Salvador: Oportunidades en La Casa de Oficios
La Casa de Oficios ha lanzado un programa de formación profesional dirigido a jóvenes de Ponent y Sant Salvador, ofreciendo una oportunidad para que muchos de ellos recuperen su rutina diaria y exploren nuevas perspectivas laborales. Este proyecto, que forma parte de Tarragona Impulsa y se enmarca en la iniciativa Trabajo en los Barrios del Servicio Público de Ocupación de Cataluña (SOC), ha comenzado su andadura este año en estos barrios.
Mark Selle, un joven de 18 años de Torreforta, comparte su experiencia: “Antes no tenía horarios definidos. Me despertaba y acostaba tarde, y comía fuera de horas. Ahora, me levanto a las seis de la mañana, disfruto de un café y vengo aquí”. Mark es uno de los 28 participantes que se han inscrito en la Casa de Oficios, donde están recibiendo formación en Creación de Contenidos y Gestión de Redes.
Ainara Molinero, de 25 años y residente en Sant Salvador, se unió al programa casi por casualidad. “Un amigo me habló del curso y pensé que podría ser interesante, ya que me gustan las redes sociales”, comenta. Gonzalo Bellón, de 21 años y también de Sant Salvador, ha experimentado un cambio significativo en su vida tras superar una enfermedad que lo mantuvo hospitalizado durante meses. Al intentar volver al mercado laboral, se sintió frustrado al no encontrar oportunidades. “Dejé currículums y asistí a entrevistas, pero nada salió”, relata.
El programa está diseñado para jóvenes de entre 16 y 29 años, combinando formación teórica con experiencia práctica. Montse Adan, consejera de Turismo, Promoción Económica y Comercio, destaca que el objetivo es “despertar vocaciones” entre aquellos jóvenes que se encuentran fuera del circuito educativo o laboral. Además del aprendizaje técnico, el enfoque del programa se centra en el acompañamiento personal y la recuperación de hábitos, contribuyendo a que los participantes no solo aprendan un oficio, sino que también restablezcan su confianza y motivación.
Arnau Curto, docente del programa, señala que muchos jóvenes llegan con inseguridades, pero a medida que avanzan, se sienten más cómodos y se integran en el grupo. “Recuperar una rutina y sentirse parte de una comunidad hace que afloren talentos que estaban ocultos”, afirma. Los alumnos también han notado este cambio en su entorno. “Nos apoyamos mutuamente. Si alguien tiene dificultades con la edición de un vídeo, otro está ahí para ayudar”, menciona Selle. Curto añade que su labor no solo consiste en enseñar un oficio, sino también en motivar a los estudiantes a reinsertarse en el ámbito formativo o laboral.
Aunque aún no han finalizado su capacitación, los participantes ya han experimentado transformaciones significativas en sus vidas. Molinero destaca su deseo de sentirse útil y no perder el tiempo, mientras que ha descubierto una pasión por la fotografía. Por su parte, Selle, quien dejó el bachillerato humanístico, está preparando las pruebas de acceso para un grado superior en Imagen y Sonido. “Aún estoy indeciso, pero es una opción que estoy considerando”, confiesa. En el caso de Bellón, su interés por la hostelería lo ha llevado a valorar cómo su aprendizaje actual puede aplicarse en la promoción de menús y tendencias culinarias.
La Casa de Oficios es solo una de las iniciativas que se incluyen dentro del programa Trabajo en los Barrios. También se desarrollan talleres de ocupación destinados a personas mayores de 30 años. Anteriormente, estas actividades se llevaron a cabo en Campclar y la Part Alta. Mònica Casas, responsable del proyecto, explica que la selección de barrios se basa en indicadores sociales y económicos proporcionados por el SOC. Este año, se han incorporado nuevas figuras profesionales al equipo, como un técnico de soporte emocional, un integrador social y un lingüista, según detalla Eva Grañena, jefa del Servicio Municipal de Ocupación del Ayuntamiento. Las estadísticas reflejan el impacto del programa, con cerca de 600 personas atendidas en la última edición y casi un centenar de contrataciones realizadas. “Se trata de una inversión en las personas y un impulso de recursos para los barrios”, concluye la consejera.


