Filtraciones de datos personales: ¿Cómo protegen las empresas tu información?
Recientemente, se han producido varios incidentes de filtración de datos personales que han suscitado inquietud, siendo el caso más destacado el que afectó a una gran cantidad de clientes de ENDESA y ENERGÍA XXI. Esta situación no solo se limita a empresas privadas, ya que también se han registrado filtraciones en organismos públicos.
En el caso de ENDESA, la compañía ha cumplido con la obligación legal de informar a los usuarios afectados, ya sea a través de correo electrónico o postal. En las notificaciones, se ha advertido sobre la exposición de datos personales identificativos, información del punto de suministro, datos bancarios y detalles del tipo de contrato. Sin embargo, la empresa ha asegurado que no se ha comprometido la contraseña de acceso al área de usuarios de su página web.
A pesar de esta afirmación, la filtración ha comprometido información sensible, dado que la contraseña por sí sola no permite la contratación de nuevos servicios.
Se han planteado diversas consultas sobre estas filtraciones y se han detectado casos que podrían estar relacionados. Una de las preguntas más frecuentes es si se puede reclamar algo a la empresa afectada. La respuesta, lamentablemente, es negativa. No es posible reclamar por daños potenciales, solo por aquellos que se hayan materializado. La mera filtración de datos no se considera un daño en sí mismo, lo que implica que no se puede exigir compensación a la empresa solo por el hecho de que se hayan visto comprometidos datos.
Es fundamental que la empresa o entidad afectada informe de manera oportuna a la autoridad competente, ya sea la Agencia Española de Protección de Datos para empresas privadas o la Autoridad Catalana de Protección de Datos en el caso de organismos públicos. Dependiendo de la gravedad de la filtración, la autoridad correspondiente podría iniciar un expediente sancionador contra el responsable.
En los próximos meses, es recomendable extremar las precauciones. Existe la probabilidad de que se reciban llamadas comerciales de personas que se hagan pasar por representantes de la empresa afectada, lo que puede resultar engañoso dado que poseen información personal. Por ello, se aconseja no realizar contrataciones ni proporcionar información adicional durante estas llamadas.
Si se recibe una oferta interesante, lo más seguro es colgar y contactar directamente con la empresa a través de su número oficial, para verificar la legitimidad de la oferta y asegurarse de que la llamada provino realmente de ellos.
Es importante también recordar que en las contrataciones realizadas fuera de un establecimiento, como las telefónicas, se tiene derecho a desistir del contrato sin necesidad de justificar la decisión, dentro de los primeros 14 días naturales posteriores a la contratación.
En cuanto a posibles consecuencias futuras, además de las llamadas comerciales fraudulentas, existe el riesgo de usurpación de identidad para la contratación de servicios, ya sea por teléfono o por internet. Estas situaciones pueden implicar cambios de proveedor en telecomunicaciones o suministros, así como la adquisición de dispositivos móviles o microcréditos.
En cualquier caso, es esencial seguir ciertos pasos si se sospecha de usurpación de identidad: presentar una denuncia ante la policía, solicitar la anulación del contrato a la empresa correspondiente, informar a la Agencia Española de Protección de Datos sobre el uso indebido de los datos personales y, si es necesario, presentar una reclamación ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) si la empresa no ha cancelado el contrato tras la reclamación inicial.


