Aena Desmantela Pàrquings y Crea un Espacio Natural para Facilitar la Ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat ante Europa
Aena está llevando a cabo un importante proyecto de transformación ambiental en el área del aeropuerto de Barcelona-El Prat, donde se están desmantelando antiguos aparcamientos para dar paso a un espacio natural. Esta iniciativa busca demostrar ante las autoridades europeas el compromiso de la empresa con la mejora de los ecosistemas cercanos al aeropuerto. En concreto, se están renaturalizando 7,5 hectáreas que anteriormente estaban ocupadas por infraestructuras urbanas, un requerimiento establecido por la Comisión Europea en respuesta a la degradación de los humedales en la región.
Los trabajos de restauración ambiental han avanzado considerablemente, habiéndose completado ya alrededor de 2 hectáreas, con más de una hectárea en fase finalizada. En esta zona del municipio de Viladecans, que actúa como un corredor ecológico entre el norte del delta del Llobregat y el área de Remolar y Les Filipines, se observan ya signos de recuperación, como la eliminación de vegetación invasiva y la reaparición de especies de aves como arpelles y ánades. No obstante, la actividad de los aviones que aterrizan en la terminal T1 continúa en las cercanías.
Durante casi 20 años, esta área había estado marcada por la presencia de instalaciones abandonadas, como un edificio que alguna vez se planeó como restaurante y que nunca llegó a funcionar. Estas infraestructuras fueron desatendidas tras la aprobación del Plan Barcelona en 1999, que estableció las bases para la futura expansión del aeropuerto.
Con el tiempo, la zona ha adquirido una gran relevancia ambiental, siendo parte de la Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA) del Delta del Llobregat y el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de los Aiguamolls, ambos integrados en la Red Natura 2000. Esta designación europea garantiza la protección de hábitats naturales y fue la causa de la apertura de un expediente de infracción por parte de la Comisión Europea debido a la gestión deficiente del delta. La ampliación del aeropuerto no podrá llevarse a cabo hasta que Aena cumpla con las exigencias establecidas.
Las 7,5 hectáreas que se están rehabilitando son parte de las compensaciones anunciadas por Aena tras el acuerdo de ampliación del aeropuerto, que contempla la adquisición de hasta 270 hectáreas y la creación de un «anillo verde» alrededor del aeródromo. Estos esfuerzos están diseñados para asegurar que las aves que habiten el nuevo espacio natural no interfieran con las operaciones aéreas.
El proceso de renaturalización se divide en tres fases. La primera, que ya ha sido completada, abarca 1,05 hectáreas y ofrece una visión de cómo será la zona en el futuro. La segunda fase, de 1,45 hectáreas, está casi terminada, mientras que la tercera, que es la más extensa con 5 hectáreas, comenzará en septiembre y se espera que esté finalizada para finales de 2027.
Aena ha invertido 2,96 millones de euros en este proyecto, el cual no solo busca cumplir con las obligaciones ambientales, sino también mejorar la percepción del aeropuerto en el contexto de su futura expansión.


