Alberto Villagrasa del PP: «Protección Civil, el gran olvidado de un presupuesto ideologizado»
Alberto Villagrasa, diputado del Partido Popular, ha expresado su preocupación por la elevada carga impositiva que soporta Catalunya, señalando que la comunidad sigue siendo líder en impuestos propios. Criticó al Gobierno por su negativa a eliminar tributos como el de Sucesiones y Patrimonio, así como por no implementar una deflacción del IRPF. Según Villagrasa, estas decisiones afectan directamente a la economía de los ciudadanos, autónomos y pequeñas y medianas empresas, además de fomentar un modelo basado en subsidios que va en detrimento de la iniciativa privada.
El diputado también cuestionó el aumento del presupuesto destinado a los medios de comunicación públicos, cuya financiación alcanzará los 409 millones de euros, mientras que se mantienen estructuras como las denominadas «embajadas» exteriores, cuya utilidad no ha sido demostrada. Villagrasa lamentó que la Protección Civil haya quedado en un segundo plano bajo la administración de Salvador Illa, señalando que el presupuesto de la Dirección General de Protección Civil se verá reducido en un 44% en comparación con 2024. «Es irresponsable recortar en Protección Civil después de las emergencias recientes», advirtió, añadiendo que la falta de resolución sobre la interinidad en el cuerpo y el escaso aumento en programas son preocupantes.
En relación a la seguridad, el diputado planteó dudas sobre la compra de 7,000 chalecos antibalas para los Mossos d’Esquadra, dado que la plantilla actual está en torno a los 20,000 efectivos, y se prevé la incorporación de 3,000 más hasta alcanzar los 25,000. Villagrasa solicitó claridad sobre el calendario de renovación, mencionando que algunos chalecos podrían estar caducados y advirtió sobre problemas potenciales con el proveedor, especialmente en lo que respecta a chalecos adaptados para mujeres.
Respecto al modelo policial, Villagrasa enfatizó que el enfoque actual no permitirá establecer una verdadera policía de proximidad. Al referirse al «plan de confianza» de Barcelona, que data de 2005, subrayó la necesidad de un proyecto actualizado, afirmando que con más burocracia y más unidades centrales, los Mossos seguirán siendo reactivos en lugar de cercanos a los ciudadanos. También destacó que alcanzar la meta de cinco policías por cada mil habitantes no será realista si se ignora el papel crucial de muchas policías locales, así como de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que realizan funciones esenciales en fronteras, puertos, aeropuertos y en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.


