Alberto González advierte: «Eliminar licencias de VTC es un error ante la creciente demanda»
Alberto González, director de Cabify en Barcelona, ha expresado su desacuerdo con la reciente eliminación de licencias de vehículos de transporte con conductor (VTC) en la ciudad, argumentando que esta decisión es errónea dado el creciente interés por este tipo de servicios. Desde su llegada en 2011, Cabify ha operado con aproximadamente 1.100 vehículos en el área metropolitana, pero ha observado que el desarrollo de licencias de taxi y VTC no ha evolucionado al mismo ritmo que el crecimiento de la ciudad. Este desajuste afecta directamente la capacidad de la empresa para satisfacer la demanda de movilidad de los ciudadanos.
En Cataluña existen alrededor de 4.000 licencias de VTC, de las cuales solo 600 están autorizadas para operar en Barcelona. Según González, esta cifra es insuficiente para garantizar un servicio adecuado, especialmente en horas pico y en temporadas de alta demanda turística, donde los tiempos de espera pueden alcanzar entre siete y ocho minutos, en comparación con menos de cinco minutos en otras ciudades españolas.
González sostiene que la eliminación de licencias es un error, ya que la demanda actual podría justificar el doble o incluso el triple de las licencias disponibles. A su juicio, Barcelona tiene la oportunidad de liderar en movilidad sostenible, pero esto requiere un marco regulatorio que se enfoque en el futuro y en las necesidades de los ciudadanos.
Analizando las cifras internacionales, González destaca que Barcelona cuenta con una de las ratios más bajas de vehículos de VTC, con tan solo 3,4 por cada 1.000 habitantes, en comparación con ciudades como Nueva York y Londres. Para cubrir la demanda real, se necesitarían entre 4.000 y 8.000 licencias adicionales.
Frente a esta situación, la estrategia de Cabify se ha centrado en mejorar la calidad y sostenibilidad de su flota. Actualmente, el 88% de sus vehículos cuenta con etiquetas eco o cero, y el 92% de los kilómetros recorridos se realizan con automóviles ecológicos o eléctricos. Además, el segmento corporativo ha experimentado un crecimiento significativo, con un aumento del 50% en la facturación en el último año y casi un 300% en comparación con hace dos años.
González también menciona la importancia de la accesibilidad en el transporte, indicando que la empresa está estableciendo acuerdos con asociaciones para adaptar vehículos y crear categorías que respondan a necesidades específicas. La futura legislación sobre taxis y VTC, según él, podría impactar negativamente todos los segmentos, incluida la movilidad corporativa.
Frente a preocupaciones sobre la automatización y la posible sustitución de conductores por vehículos autónomos, González señala que este es un escenario incierto que podría beneficiar a todo el sector. Sin embargo, también reconoce la dificultad de atraer y retener talento, una necesidad clave para la profesionalización del sector.
Finalmente, Cabify ha lanzado la campaña «Cabify Love Barcelona» para fomentar la movilidad diaria de los residentes de la ciudad, ofreciendo descuentos e incentivos a los usuarios frecuentes. González concluye que la colaboración con el regulador para compartir datos podría ayudar a diseñar políticas más flexibles y efectivas en el ámbito del transporte.


