Barcelona y Òmnium se unen para eliminar las listas de espera en la enseñanza del catalán
El Ayuntamiento de Barcelona y Òmnium Cultural han establecido una colaboración para eliminar las listas de espera de los cursos de catalán que ofrece el Consorcio para la Normalización Lingüística (CPNL) en la ciudad. En una reunión celebrada en el consistorio, el alcalde Jaume Collboni y el presidente de Òmnium, Xavier Antich, junto a la comisionada del Catalán, Marta Salicrú, han acordado trabajar conjuntamente para promover el uso del idioma catalán.
Salicrú ha subrayado que el objetivo prioritario del Ayuntamiento es alcanzar una lista de espera «cero» para quienes deseen aprender catalán en Barcelona, un propósito que considera fundamental para el mandato. Antich, por su parte, ha destacado que existe una mayor demanda de barceloneses interesados en mejorar su conocimiento del catalán en comparación con la oferta actual, lo que hace urgente reducir las listas de espera.
En el primer trimestre de 2026, 1.714 personas no lograron obtener plaza en los cursos del Consorcio. Para atender esta situación, el Ayuntamiento incrementará su inversión entre 600.000 y 700.000 euros con el fin de contratar a 15 nuevos técnicos y aumentar el número de plazas disponibles. Según Salicrú, en los primeros meses del año ya se ha logrado aumentar la oferta en un 30% y reducir las listas de espera en la misma proporción, aunque la demanda sigue en ascenso.
Antich ha expresado su satisfacción por la receptividad de Collboni ante las propuestas discutidas, muchas de las cuales ya se han implementado, mientras que otras son i
ovadoras, como la creación de espacios informales para la conversación en catalán y programas intensivos para el aprendizaje del idioma.
La reunión fue valorada como positiva, ya que ambos líderes comparten la preocupación por la notable disminución del uso social del catalán en Barcelona, que ha caído un 35%. Salicrú ha afirmado que apoyan completamente la agenda de Òmnium, que incluye la campaña «Català per a tothom», y han manifestado su intención de trabajar en conjunto con otras entidades en este camino.
Además, Òmnium ha propuesto que el Ayuntamiento implemente medidas para asegurar que todos los nuevos establecimientos que se abran en la ciudad ofrezcan atención en catalán. Esta preocupación se deriva de la realidad actual en la capital catalana, donde se ha constatado que la mitad de los empleados de los bares no habla catalán y una cuarta parte no lo entiende.


