El Hospital Joan XXIII impulsa la sostenibilidad con una innovadora instalación de energía solar fotovoltaica
El Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona está dando un significativo paso hacia la sostenibilidad y la eficiencia energética con la instalación de un sistema fotovoltaico que proporcionará hasta el 20% de su consumo eléctrico. Este ambicioso proyecto implica la colocación de 474 paneles solares en los techos de sus instalaciones, generando una potencia total de 215 kW, y se espera que entre en funcionamiento a lo largo del presente año.
La iniciativa forma parte del Plan de Sostenibilidad y Eficiencia Energética del hospital, diseñado para reducir su impacto ambiental, disminuir la dependencia de fuentes de energía externas y promover un modelo energético más responsable. Este enfoque de autoconsumo renovable no solo contribuirá a la reducción de emisiones, sino que también mejorará la eficiencia general del centro, especialmente en el contexto de la construcción de un nuevo hospital y la reorganización de los espacios existentes.
David Edo, director de Servicios Generales del Institut Català de la Salut en el Camp de Tarragona, destaca que «este proyecto se enmarca en un plan de sostenibilidad que se alinea con la transformación del modelo asistencial, buscando mejorar la eficiencia energética y la sostenibilidad de todo el sistema sanitario».
El Institut Català de la Salut ha adjudicado la ejecución del proyecto a la empresa Lymetpor por un monto de 205.234 euros. La energía solar también se implementará en la cubierta del futuro edificio principal, actualmente en construcción, asegurando así un suministro energético propio en situaciones extraordinarias, como el apagón que se experimentó el año pasado.
Además de la instalación de paneles solares, el hospital está avanzando en la implementación de un sistema de gestión energética certificado bajo la norma ISO 50001, que fomenta la mejora continua en el uso y consumo de energía. Este sistema incluirá una red de monitoreo detallada que permitirá analizar en tiempo real dónde se concentra la demanda energética, establecer una línea base y detectar desviaciones, así como identificar oportunidades de mejora. La información generada por este sistema servirá como base para definir nuevos objetivos y acciones estratégicas.


