Embamat acelera su expansión en el norte con la compra de Garobel y refuerza su apuesta por el embalaje industrial
El mapa del embalaje industrial en España sigue reconfigurándose a golpe de adquisiciones estratégicas. En este contexto, la compañía catalana Embamat ha dado un nuevo paso en su crecimiento con la adquisición de Garobel, una firma especializada en soluciones de cartón con fuerte implantación en el País Vasco.
La operación no solo consolida la presencia de Embamat en el norte del país, sino que refuerza su posicionamiento en uno de los segmentos con mayor proyección dentro del sector: el embalaje técnico en cartón, cada vez más demandado por su versatilidad, eficiencia y adaptación a las exigencias logísticas actuales.
Un movimiento estratégico en un territorio clave
El País Vasco se ha convertido en un enclave estratégico para el desarrollo industrial y logístico en España. Con esta adquisición, Embamat gana presencia especialmente en Álava, donde Garobel cuenta con instalaciones productivas, y amplía su capacidad para atender a clientes industriales en una región altamente competitiva.
La integración llega apenas unos meses después de la incorporación de Embalajes Bereciartua, lo que evidencia una hoja de ruta clara: crecer en proximidad, ganar escala y especializarse en distintos nichos del mercado.
“Con Garobel damos un paso más en nuestra estrategia de crecimiento”, ha señalado el CEO de la compañía, Esteve Amat, subrayando la importancia de incorporar conocimiento técnico en una categoría clave como el cartón industrial.
El cartón gana protagonismo en la industria
El protagonismo del cartón en el embalaje industrial no es casual. En un entorno donde las empresas buscan optimizar costes, mejorar la sostenibilidad y adaptarse a cadenas logísticas cada vez más complejas, este material se ha convertido en una solución altamente competitiva.
Garobel aporta precisamente ese valor: una sólida experiencia en el diseño de embalajes técnicos adaptados a cada cliente, con productos capaces de soportar transporte aéreo, marítimo y terrestre. Su especialización complementa la oferta de Embamat, que avanza así hacia un modelo de proveedor integral capaz de cubrir múltiples necesidades con soluciones multimaterial.
Crecer sin perder la esencia
Uno de los elementos diferenciales de esta operación es el enfoque adoptado por Embamat. Frente a la tendencia de concentración del sector —marcada por la entrada de grandes grupos internacionales—, la empresa mantiene su apuesta por un modelo de crecimiento progresivo, basado en la integración de compañías especializadas sin diluir su identidad.
En esta línea, la actividad de Garobel se mantendrá, así como su equipo, que se integrará de forma gradual en la estructura del grupo. El objetivo es preservar su conocimiento técnico y su cercanía con el cliente, dos activos clave en un sector donde la personalización marca la diferencia.
Desde Garobel, la operación se percibe como una oportunidad. La integración permitirá abordar proyectos de mayor envergadura sin renunciar a su modelo de trabajo, basado en la flexibilidad y la relación directa con el cliente.
Un sector en plena transformación
El embalaje industrial vive un momento de cambio profundo. La globalización, la digitalización de la logística y la presión por soluciones más sostenibles están impulsando una transformación que favorece tanto la innovación como la concentración empresarial.
En este escenario, Embamat busca posicionarse como un actor relevante a nivel nacional, combinando escala industrial con agilidad operativa. Su estrategia pasa por ampliar capacidades sin perder la cercanía, un equilibrio complejo pero cada vez más valorado por las empresas clientes.
Una trayectoria consolidada
Con casi 90 años de historia, Embamat ha evolucionado desde sus orígenes como empresa familiar hasta convertirse en un referente en el embalaje industrial en Cataluña. Hoy cuenta con más de 1.500 clientes, una plantilla de más de 75 profesionales y unas instalaciones de 27.000 metros cuadrados dedicadas íntegramente al embalaje.
Su propuesta se articula en torno a tres pilares: el diseño y fabricación de soluciones industriales, la comercialización de productos y sistemas de embalaje, y los servicios logísticos asociados. Esta visión integral es, precisamente, la que le permite afrontar con solidez un proceso de expansión como el actual.
Por su parte, Garobel, fundada en 1990, aporta una estructura ágil y especializada, con 24 empleados, una facturación de 4,5 millones de euros y más de 6.000 metros cuadrados de instalaciones repartidas entre Gipuzkoa y Álava.
Mirando al futuro
La adquisición de Garobel no es un movimiento aislado, sino una pieza más dentro de una estrategia de largo recorrido. En un sector cada vez más competitivo, la capacidad de adaptarse, innovar y estar cerca del cliente será determinante.
Embamat parece tener claro el camino: crecer, sí, pero sin perder aquello que le ha permitido llegar hasta aquí. En un mercado dominado por grandes operadores, su apuesta por un modelo familiar, técnico y cercano podría convertirse en su principal ventaja competitiva.
Con el norte como nuevo foco de expansión y el cartón como aliado estratégico, la compañía catalana continúa construyendo un proyecto que mira más allá del embalaje: hacia una logística más eficiente, más sostenible y, sobre todo, más inteligente.


