Motos en las aceras: ¿Cómo obstaculizan el acceso a los contenedores de basura?
La problemática del estacionamiento de motocicletas en las aceras de Barcelona ha generado preocupaciones entre los vecinos, especialmente en el centro de la ciudad. En los últimos meses, se ha evidenciado una tendencia creciente de motos aparcadas directamente frente a los contenedores de basura, lo que dificulta el acceso de los residentes que desean deshacerse de sus residuos.
La situación es más pronunciada durante la semana y en horas laborales. Dependiendo de la ubicación de los contenedores, algunas motos solo obstaculizan el paso, mientras que otras bloquean completamente el acceso. Esta práctica obliga a los vecinos a maniobrar para llegar hasta el lugar destinado para depositar la basura.
Los testimonios de los habitantes del Eixample reflejan la inquietud generalizada sobre este tema. Camilo Muñoz, residente del carrer de València, describe la experiencia de tirar la basura como «una especie de gimcana», debido a que debe «hacer malabarismos para deshacerse de la bolsa». Por su parte, Josefa Pérez, que vive en el carrer de Muntaner, menciona que al encontrarse con estas motos se ve forzada a pasar entre ellas, señalando que «nadie debería tener que esquivar vehículos» y advirtiendo sobre el riesgo que esto implica.
La reciente ordenanza de circulación, vigente desde el 1 de febrero, prohíbe el estacionamiento de vehículos en aceras de menos de tres metros de ancho, así como en áreas que impidan el acceso a los contenedores o la movilidad, así como en las salidas de centros educativos y hospitales. Sin embargo, la campaña «Recuperem voreres: fem fora les motos de les voreres», que agrupa a más de un centenar de entidades, denuncia que en Barcelona hay alrededor de 90,000 motos y ciclomotores que no cumplen con la normativa municipal.
Genís Domínguez, integrante de la plataforma vecinal Eixample Respira, destaca que el estacionamiento descontrolado de motocicletas frente a los contenedores es solo una de las múltiples consecuencias de un problema más amplio. Noelia Garberí, de la federación de personas con discapacidad física y orgánica Ecom, subraya que este asunto afecta especialmente a las personas con discapacidades. Además, Martí Besa, operario del servicio de recogida de residuos urbanos, menciona que, aunque suelen rodear las motos durante la recolección, estas pueden dificultar su trabajo, especialmente cuando están muy cerca de los cubos.
A pesar de que Barcelona ha incrementado las sanciones por estas infracciones y ha ampliado el número de plazas de aparcamiento, que actualmente suman 77,899, este aumento del 12.3% en comparación con hace dos años sigue siendo insuficiente ante las 271,090 motos matriculadas en la ciudad.


