Restos humanos de la Cova Simanya aportan datos clave a un estudio internacional sobre la historia genética de la península ibérica
Hallazgos en la Cova Simanya
Las investigaciones llevadas a cabo en la Cova Simanya, situada en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, han revelado información valiosa sobre la historia genética de la península Ibérica. A través de análisis de ADN antiguo, se han encontrado restos humanos que indican ascendencia hispanorromana en uno de los individuos estudiados, así como vínculos con regiones del centro y norte de Europa.
El Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES-CERCA) ha sido un contribuyente significativo a un estudio internacional sobre la historia genética de la península, cuyos hallazgos fueron publicados en la revista científica Cell. Este estudio se basa en muestras dentales de tres individuos recuperados de la cueva durante la campaña de excavación realizada en 2020, en colaboración con la Diputación de Barcelona y el Parque Natural.
Restos arqueológicos y su significado
Las muestras datan de los siglos IV y V de nuestra era, lo que sugiere que la cueva fue utilizada como un espacio funerario durante la antigüedad tardía. Los análisis genéticos han arrojado luz sobre dos de los tres individuos: un niño de aproximadamente cinco años con ascendencia hispanoromana y un hombre adulto que presenta una combinación de ascendencia hispanoromana junto con elementos del centro y norte de Europa. Estos resultados se insertan en el contexto de la diversidad genética ya documentada en distintos lugares de la península.
El estudio abarca un total de 243 genomas antiguos provenientes de 31 yacimientos arqueológicos, permitiendo una reconstrucción detallada de la historia genética peninsular entre los siglos I y VIII. Los hallazgos indican que la conquista romana generó una transformación genética significativa, marcada por movimientos poblacionales desde diversos territorios mediterráneos, así como influencias genéticas de la región oriental del Mediterráneo y del norte de África.
Impacto de las migraciones posteriores
A diferencia de la influencia romana, las migraciones de los suevos, alanos y visigodos tuvieron un impacto genético relativamente menor en la península. La contribución genética de estos grupos se estima entre un 12 % y un 22 %, variando según la región y el contexto social específico analizado.
El estudio ha sido liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE, CSIC-UPF), el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, la Universidad de Harvard y la Universidad del País Vasco. Dos investigadores de IPHES-CERCA, Juan Ignacio Morales y Josep Maria Vergès, han colaborado como coautores en esta investigación.
Proyectos de investigación y sostenibilidad
Las excavaciones en la Cova Simanya forman parte de dos proyectos financiados por el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya y están actualmente integradas en un programa respaldado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, así como por la Agencia Estatal de Investigación.
Esta actividad se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) número 11, «Ciudades y Comunidades Sostenibles», y número 15, «Vida Terrestre». Los 17 ODS fueron proclamados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015 y son parte de la agenda global para 2030. La Diputación de Barcelona se compromete a apoyar a los gobiernos locales en el cumplimiento de estos objetivos.



Publicar comentario