Salvador Illa regresa a casa tras 14 días de hospitalización
El pasado 17 de enero, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, fue ingresado en un centro médico de Barcelona tras experimentar un intenso dolor y pérdida de fuerza en las piernas mientras se preparaba para participar en la 40ª edición de la Mitja Marató de Granollers. Estos síntomas llevaron a su traslado urgente al hospital, donde, tras realizar diversas pruebas, los médicos diagnosticaron una osteomielitis púbica, una rara infección bacteriana provocada por Streptococcus dysgalactiae. Este microorganismo, habitualmente presente en el cuerpo humano, desencadenó una grave inflamación en su caso.
Durante los primeros días de ingreso, Illa estuvo bajo estricta vigilancia en la unidad de cuidados intensivos, recibiendo tratamiento intravenoso con antibióticos y evaluaciones continuas por parte de especialistas. A medida que su estado mejoró, fue trasladado a una habitación convencional para continuar con el tratamiento recomendado por su equipo médico.
Los informes hospitalarios indican que durante su estancia, Illa mantuvo una evolución positiva, permaneciendo estable, sin fiebre y experimentando una reducción gradual del dolor. Gracias al tratamiento y las sesiones de rehabilitación física, logró recuperar gran parte de la movilidad en sus extremidades inferiores, lo que le permitió regresar a su hogar.
Al salir del hospital, el presidente iniciará un proceso de hospitalización domiciliaria para completar su recuperación bajo supervisión médica, combinando períodos de descanso con fisioterapia. Aunque el pronóstico es favorable, los expertos aconsejan cautela y un seguimiento cercano de su evolución en las próximas semanas.
Durante su ausencia, el conseller de Presidència, Albert Dalmau, asumió temporalmente las funciones del presidente, tal como lo establece la legislación autonómica. Este relevo se mantuvo mientras Illa continuó atendiendo los asuntos de gobierno desde el hospital.
Este episodio de salud, que ha captado la atención de la opinión pública catalana en las últimas semanas, concluye con un mensaje de alivio: su recuperación avanza en casa, con la esperanza de que retome progresivamente sus responsabilidades. Es evidente que, a pesar de su estado, ha seguido comprometido con los desafíos que enfrenta su gobierno desde el Hospital Vall d’Hebron y continuará haciéndolo desde su hogar. Le deseamos una pronta recuperación y un regreso exitoso a su labor en la gobernanza de Cataluña.


