×

Vincent van der Lubbe: La Clave de la Excelencia Comienza en lo Básico

Vincent van der Lubbe: La Clave de la Excelencia Comienza en lo Básico

Vincent van der Lubbe, socio de DoITogether Architecture y residente en Barcelona desde 2016, comparte su perspectiva sobre la vida en la capital catalana. A sus 52 años, vive con su pareja, Marta, su hijo de tres años, Sam, y su Labrador, Niko. Antes de establecerse en Barcelona, van der Lubbe vivió en diversas ciudades europeas, como La Haya, Ámsterdam, Berlín y Zúrich. Su trabajo en una consultoría boutique internacional le permite abordar las fricciones no técnicas en el ámbito de las tecnologías de la información, y disfruta de la gastronomía catalana, así como de la cercanía al mar, aunque extraña las galletas holandesas.

Al reflexionar sobre su elección de Barcelona como hogar, destaca la suerte de haber conocido a Marta, cuya familia es de Olesa de Montserrat. La conexión familiar ha enriquecido su vida, facilitando la crianza de su hijo gracias al apoyo de los abuelos. Además, la buena comunicación de la ciudad es crucial para él, tanto por la necesidad de viajar por trabajo como por el deseo de mantener el contacto con su madre, que reside en los Países Bajos. Para van der Lubbe, Barcelona encarna el equilibrio perfecto entre su vida personal, práctica y profesional.

Entre los aspectos positivos que menciona de la ciudad, subraya la calidez de las relaciones personales, el tiempo de calidad con su familia y amigos, y la cultura que valora la presencia sobre la prisa. También destaca las características de Barcelona como una ciudad histórica junto al mar, con excelentes centros de salud, investigación y un notable talento en diseño.

Sin embargo, también identifica áreas de mejora. Van der Lubbe señala que, aunque Barcelona ha sido pionera en la participación ciudadana con la plataforma Decidim, le gustaría que esta mentalidad se integrara más en la vida cotidiana. Propone que la gestión de problemas cotidianos, como el mantenimiento de bicicletas o la transparencia en la comunicación sobre el transporte público, debería ser tan accesible como las propuestas de participación ciudadana.

LEER:  El Raval: diversidad cultural y retos urbanos

De cara al futuro, espera que Barcelona continúe su camino hacia la sostenibilidad y la i
ovación, creando un entorno donde la vida laboral y familiar puedan coexistir armoniosamente. Se inspira en la filosofía de Johan Cruyff, quien afirmaba que lo más complicado es jugar de forma sencilla. Van der Lubbe sugiere que si la ciudad logra abordar sus desafíos básicos con la misma atención que los chefs locales aplican a su cocina, atraerá a quienes trabajan en la construcción del futuro.

Finalmente, reflexiona sobre su conexión con los lugares en los que ha vivido. Aunque siente nostalgia por las experiencias compartidas con sus seres queridos en diferentes ciudades, reconoce que Barcelona le está enseñando la importancia de estar presente y plenamente comprometido con las personas que lo rodean, un valor fundamental en su vida actual.