Lleida creará su primera unidad técnica de política lingüística para reforzar el uso del catalán
La ciudad de Lleida contará, a partir del próximo año, con una unidad técnica específica dedicada a la política lingüística, una iniciativa inédita en el municipio que busca reforzar, promover y hacer más accesible el uso del catalán entre toda la ciudadanía. El anuncio lo realizó ayer el alcalde, Fèlix Larrosa, durante la recepción oficial al conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, con motivo de la entrega del decreto de adhesión de la Paeria al Pacte Nacional per la Llengua.
La nueva unidad estará constituida inicialmente por dos profesionales y actuará como enlace permanente entre el consistorio y el departamento de Política Lingüística de la Generalitat. Según detalló Larrosa, el organismo permitirá anticipar demandas formativas, impulsar proyectos de dinamización y situar al catalán como “una lengua presente y accesible para toda la ciudadanía”. El alcalde destacó que esta estructura facilitará la coordinación de políticas públicas y fortalecerá la implicación municipal en un contexto de cambio demográfico y multiculturalidad creciente.
Un municipio clave en la política lingüística catalana
Para el conseller Vila, la adhesión de Lleida al Pacto supone “un paso adelante decisivo”. Subrayó que la capital del Segrià siempre ha sido “un municipio activo y líder en la implicación en política lingüística” y recordó que los ayuntamientos “son quienes pueden detectar de manera directa las necesidades más urgentes del catalán, al trabajar diariamente con la ciudadanía”.
Durante el acto, Vila insistió en la importancia del trabajo conjunto entre administraciones y entidades para preservar la vitalidad del catalán y reforzar su uso social en todos los ámbitos. El Pacto Nacional per la Llengua reúne a instituciones, partidos políticos y organizaciones de toda Cataluña con el objetivo de trazar una estrategia común a medio y largo plazo.
Una jornada para poner en valor el catalán occidental
El compromiso de Lleida con la lengua se verá reflejado también en la organización de una jornada especializada sobre la variante noroccidental del catalán. El próximo jueves 27 de noviembre, la Seu Vella acogerá, de 17.00 a 19.30 horas, el encuentro “Amb accent propi de Lleida”, donde expertos y lingüistas analizarán las particularidades del catalán hablado en la región.
“En Lleida somos pioneros en el impulso del catalán y tenemos claro que es un patrimonio que nos identifica como leridanas y leridanos”, afirmó Larrosa. El alcalde alentó a seguir trabajando para consolidar un modelo lingüístico que combine identidad cultural, cohesión y participación ciudadana. “Tenemos trabajo por delante”, señaló.
Una “casa de la lengua catalana” en el corazón del Centre Històric
La apuesta municipal no se limita a la nueva unidad técnica. Larrosa recordó que, según lo previsto en el Pla de Barris presentado el mes pasado, Lleida rehabilitará el antiguo edificio de la Escola Cervantes para convertirlo en “la nueva casa de la lengua catalana”.
El espacio, situado en la calle Cavallers y con una superficie de 1.700 metros cuadrados, albergará al Consorci per a la Normalització Lingüística (CPNL) y funcionará como centro de referencia para cursos, talleres, asesoramiento y actividades culturales vinculadas al catalán. Además, su recuperación permitirá dinamizar una zona estratégica del Centre Històric, una de las prioridades urbanísticas y sociales del consistorio.
Catalán, clave para la cohesión de una ciudad diversa
Lleida es hoy una ciudad donde conviven más de 130 nacionalidades, una realidad que convierte la lengua en un vehículo esencial para la integración. “El catalán es una herramienta extraordinaria para avanzar en cohesión social”, afirmó Larrosa, defendiendo una política lingüística que no solo proteja el patrimonio cultural, sino que facilite la convivencia y el acceso igualitario a los servicios públicos.
Con la creación de esta unidad técnica, la futura casa de la lengua y la adhesión formal al Pacte Nacional per la Llengua, Lleida refuerza su papel como referente en políticas lingüísticas de proximidad y se prepara para encarar los desafíos de una sociedad cada vez más plural, donde el catalán busca seguir siendo un punto de encuentro común.


