×

María José Guarino Blaya, psicología forense y acompañamiento ante la violencia vicaria

Maria Jose Guarino Blaya Psicologa Forense y Psicopedagogia

Una trayectoria centrada en la vulnerabilidad, la no revictimización y la recuperación

María José Guarino Blaya desarrolla su actividad como psicóloga forense y clínica, psicopedagoga y educadora social, con consulta presencial en Barcelona y atención online (y presencial si es necesario) en toda España, Baleares y Canarias. Su trabajo se dirige especialmente a mujeres, madres, niños, niñas y adolescentes que atraviesan situaciones vinculadas con la violencia de género, la violencia vicaria y las separaciones con elevada conflictividad entre progenitores.

Desde 1999 ha trabajado en la dirección de centros de atención a personas en situación de vulnerabilidad social. En la actualidad dirige su propio centro de acompañamiento, desde el que combina la intervención psicológica, la evaluación forense y la formación especializada para profesionales. Su perfil integra formación en victimología, psicología jurídica en los ámbitos de familia y penal, psicología general sanitaria, infancia y adolescencia, relaciones tóxicas, dependencia emocional, abuso sexual infantil, reeducación del neurodesarrollo y abordaje del trauma mediante EMDR.

La profesional sitúa el respeto a los tiempos de cada persona y la ausencia de juicio como principios de su práctica. Su experiencia personal como víctima de violencia de género y violencia vicaria forma parte de su recorrido vital, junto con una trayectoria profesional de más de veinticinco años dedicada a personas en contextos de dificultad. Desde esa combinación, plantea intervenciones que buscan identificar con precisión la situación vivida, evitar la revictimización y establecer un proceso de trabajo ajustado a cada caso.

La intervención forense en procesos judiciales

Uno de los principales ámbitos de actividad de María José Guarino Blaya es la elaboración de informes periciales psicológicos y contrainformes. Estos documentos aportan una valoración técnica sobre los aspectos psicológicos relevantes de un procedimiento, con el objetivo de facilitar elementos de análisis a jueces, fiscales y tribunales. La intervención se plantea desde una posición objetiva, basada en la evidencia científica y sin asumir la representación de ninguna de las partes.

Los peritajes pueden abordar asuntos de familia y custodia, procedimientos penales relacionados con víctimas, cuestiones civiles y laborales, así como casos que afectan a menores y medidas de protección. También trabaja en el ámbito penitenciario. En todos estos procedimientos, la protección de las víctimas y el interés superior de niños, niñas y adolescentes constituyen referencias centrales de la evaluación.

El proceso pericial se estructura en varias fases. Comienza con el estudio de la documentación disponible, la delimitación del objeto de la pericia y la planificación metodológica. Posteriormente se realiza la evaluación mediante entrevistas, pruebas psicométricas y contraste de información. El informe integra los datos recogidos, su discusión técnica y las conclusiones forenses correspondientes. Cuando el procedimiento lo requiere, la profesional puede ratificar y defender el documento ante el tribunal.

Además de los informes solicitados por una de las partes, realiza contrainformes sobre periciales privadas o valoraciones elaboradas por equipos psicosociales del juzgado. Esta labor requiere revisar la metodología empleada, el contenido de las conclusiones y su adecuación al objeto de evaluación, aportando una mirada técnica independiente sobre documentos ya existentes.

Acompañamiento psicológico ante el maltrato y las crisis vitales

Junto a la vertiente judicial, María José Guarino Blaya desarrolla procesos de acompañamiento psicológico para mujeres que se encuentran en situaciones de maltrato, han vivido relaciones violentas o afrontan crisis emocionales y cambios vitales complejos. El trabajo combina terapia breve estratégica, enfoques humanistas y sistémicos, perspectiva de género, mirada de infancia y abordaje del trauma.

La intervención se organiza habitualmente en tres etapas: comprender lo vivido, recuperar recursos personales y reconstruirse. El primer momento busca poner nombre a la experiencia y distinguir situaciones de conflicto, dinámicas de maltrato o manifestaciones de violencia vicaria. A partir de esa comprensión, el proceso se orienta a reforzar la autonomía, la autoestima, el bienestar emocional y las capacidades de protección de cada persona.

La sesión de valoración inicial permite delimitar las necesidades del caso y decidir si procede un acompañamiento terapéutico, una valoración psicológica o la elaboración de un informe pericial. Las sesiones individuales incluyen pautas y seguimiento, mientras que determinados procesos pueden incorporar soportes grupales. La atención también contempla a niños, niñas y adolescentes afectados por separaciones conflictivas.

Violencia vicaria y vínculo materno-filial

La violencia vicaria ocupa un lugar específico en la práctica de la profesional. Este tipo de violencia se produce cuando los hijos e hijas son instrumentalizados para causar daño a la madre, una realidad que exige intervenciones cuidadosas tanto en el plano emocional como en la protección de la infancia.

El programa-membresía Invictas, de su creación, está dirigido a madres e hijos e hijas, y aborda cuestiones como el conflicto de lealtades, las pautas de protección ante la violencia vicaria y la reconstrucción del vínculo materno-filial. La intervención puede desarrollarse mediante sesiones individuales o grupales, adaptadas a las circunstancias de cada familia y a la etapa en la que se encuentre el proceso. INVICTAS tiene una comunidad de miembros, acceso a formaciones en la materia y acompañamiento grupal para el abordaje de las situaciones complejas que viven madres e hijos e hijas en la coparentalidad con un progenitor que ejerce violencia o control coercitivo.

La coordinación con otros profesionales forma parte del planteamiento cuando la situación lo requiere. Asimismo, el trabajo de la profesional contempla casos de violencias filio-parentales. La finalidad es ofrecer herramientas para que las madres puedan comprender conductas y reacciones de sus hijos e hijas sin trasladarles responsabilidades que corresponden al mundo adulto, manteniendo el foco en su seguridad y desarrollo.

Formación para profesionales y equipos de atención

La actividad de María José Guarino Blaya incluye formación y supervisión para psicólogas, educadoras, trabajadoras sociales, abogadas, estudiantes y equipos que acompañan a víctimas. Sus contenidos se centran en la detección y el primer abordaje de la violencia de género, el maltrato infantil, la violencia vicaria y el trauma.

La propuesta formativa incorpora perspectiva de género, perspectiva de infancia y procesos victimológicos. Se articula mediante cápsulas, cursos, talleres, charlas y acciones diseñadas a medida para instituciones o equipos profesionales. También ofrece espacios de supervisión dirigidos a quienes necesitan contrastar casos y criterios de intervención en contextos de especial complejidad.

Actualmente prepara además el lanzamiento de un nuevo proyecto, Invictas Profesional. La formación y la dotación de herramientas a profesionales es entendida como una vía para ampliar la capacidad de detección y acompañamiento en entornos donde las víctimas pueden necesitar una respuesta profesional coordinada, especializada y no revictimizante.

Neurodesarrollo y atención a las dificultades de aprendizaje

El centro también incorpora un área de valoración e intervención en neurodesarrollo y reeducación. María José Guarino Blaya trabaja con situaciones relacionadas con TDAH, dislexia, discalculia y bajo rendimiento académico, incorporando pautas destinadas tanto al ámbito familiar como al escolar.

Esta área se apoya en su formación como psicopedagoga y en su especialización en reeducación del neurodesarrollo. La valoración permite identificar necesidades concretas y orientar una intervención que tenga en cuenta el funcionamiento del menor, sus dificultades de aprendizaje y los apoyos necesarios en su entorno cotidiano.

Con una práctica que reúne psicología clínica, evaluación forense, intervención con infancia y formación profesional, María José Guarino Blaya mantiene una actividad centrada en situaciones donde la violencia, el conflicto familiar o la vulnerabilidad requieren rigor técnico y una atención respetuosa.

DIRECCION: Carrer de Pablo Iglesias, 61, Loc 4, Nou Barris, 08016 Barcelona, España

Publicar comentario