Por qué Tarragona es patrimonio mundial: el conjunto arqueológico de Tarraco
La UNESCO declaró en 2000 el conjunto arqueológico de Tarraco patrimonio mundial por su peso en el urbanismo romano y como testimonio del Mediterráneo antiguo. La declaración abarca monumentos de la ciudad y de su entorno, de Altafulla a Roda de Berà.
Qué declaró la UNESCO y con qué criterios
Según el Ajuntament de Tarragona, la UNESCO declaró en el año 2000 el conjunto arqueológico de Tàrraco patrimonio mundial de la humanidad. Para entrar en la lista, los lugares deben tener valor universal y cumplir al menos uno de los diez criterios de selección. Tarraco cumple el ii y el iii.
- Criterio ii: las ruinas romanas de Tarraco son de importancia excepcional en el desarrollo de la planificación y el diseño urbanos romanos, y sirvieron de modelo para capitales de provincia en otros puntos del mundo romano.
- Criterio iii: Tarraco ofrece un testimonio elocuente y sin precedentes de una etapa importante de la historia de los pueblos del Mediterráneo en la antigüedad.
Son los criterios que recomendó el ICOMOS en su evaluación de septiembre de 2000. La candidatura se había presentado el 1 de julio de 1997. Tras una misión de expertos en enero de 1998, el Bureau del Comité del Patrimonio Mundial acordó en junio de ese año que había que volver a presentarla. Una segunda misión visitó la ciudad en febrero de 2000.
Qué bienes forman el conjunto
La declaración no se limita al casco urbano. Según el ICOMOS, el paisaje que rodea la ciudad conserva muchos restos por haber sido Tarraco una capital provincial. Estos son algunos de los que recogen la evaluación y el Ajuntament:
| Bien | Qué se conserva |
|---|---|
| Muralla republicana | Un kilómetro y medio, según el Ajuntament. El ICOMOS la describe como uno de los primeros ejemplos de ingeniería militar romana en la península ibérica. |
| Teatro y basílica del foro de la colonia | De época de Augusto, según el Ajuntament. |
| Foro provincial y circo | El circo se conserva en algunos puntos hasta 7 metros de altura, según el ICOMOS. |
| Necrópolis paleocristiana del Francolí | Los siglos IV-VI. El ICOMOS la considera la mejor conservada del Imperio de Occidente. |
| Acueductos | Tres llevaban agua a Tarraco: dos desde el Francolí y uno desde el Gaià. Se conserva un tramo de 217 metros de uno de los del Francolí, Les Ferreres. |
| Cantera del Mèdol | Cantera del entorno de la ciudad, según el Ajuntament. |
| Torre de los Escipiones | Monumento funerario junto a una de las vías de acceso a la ciudad. |
| Villa dels Munts (Altafulla) | Villa de los siglos I-II d. C., según el Ajuntament. |
| Villa de Centcelles (Constantí) | Del siglo IV, según el Ajuntament. |
| Arco de Berà (Roda de Berà) | Según el ICOMOS, es un hito territorial que marcaba el límite del territorio de Tarraco. |
El ICOMOS reconoce que la mayoría de los restos son fragmentarios y que muchos están bajo edificios posteriores. Aun así, afirma que muestran con viveza la grandeza de la ciudad.
Tarraco, capital de la Hispania Citerior
La historia municipal presenta Tàrraco como la primera fundación militar romana fuera de la península itálica. Nació de un campamento consolidado por Gneo Escipión en el 218 a. C. y acabó siendo la capital de la Hispania Citerior o Tarraconense.
El Museu d’Història de Tarragona recuerda la frase de Plinio «Tarraco Escipionum opus» («Tarraco fue obra de los Escipiones»). Añade que la ciudad se convirtió, junto con Cartago Nova, en la más importante de la Hispania Citerior. César le concedió el título de colonia por su lealtad. Augusto residió en ella y dirigió desde allí las campañas contra cántabros y astures. Con su presencia, Tarraco se consolidó como capital y recibió un fuerte impulso urbanístico, del que son muestra el teatro y la monumentalización del foro.
El ICOMOS recoge que la ciudad llevó el título de Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco. Señala que la visitaron varios emperadores, entre ellos Augusto y Adriano, y que fue sede de muchos concilios de representantes de todas las provincias ibéricas. Para el ICOMOS, fue la primera capital provincial que estableció Roma y sirvió de modelo a fundaciones posteriores como Lugdunum (Lyon). Sus restos ilustran toda la historia de la ciudad en la antigüedad, del siglo III a. C. al final del dominio romano, algo en lo que solo la supera Roma.
El museo municipal añade que, como capital, Tarraco tuvo dos foros: uno colonial y otro provincial. Al provincial se le añadió después el circo. En el siglo II la ciudad alcanzó su máximo esplendor con el anfiteatro, el último de los grandes edificios de espectáculos.
Qué se sabe del nombre
El Ajuntament explica que los pobladores del Camp de Tarragona se llamaban cessetanos, según las fuentes literarias de la época. Antes de la ciudad romana hubo un poblado ibero en la falda de un promontorio, que probablemente corresponde a Kesse o, quizá, a Tarakon. El museo municipal precisa que el primer asentamiento romano estaba muy cerca de un oppidum ibérico fundado a finales del siglo V a. C.
Dónde ver los materiales
El Museu Nacional Arqueològic de Tarragona (MNAT), en la plaza del Rei, es el más antiguo de Catalunya en su especialidad, según la ficha de visitmuseum de la Generalitat. Su colección se formó en la primera mitad del siglo XIX. Conserva material que evoca la romanización de la península ibérica. La misma ficha indica que el museo está cerrado por obras.
El Museu d’Història de Tarragona gestiona, según el Ajuntament, varios restos romanos: la Volta del Pallol, las murallas, el Pretorio y el circo, el foro de la colonia, el anfiteatro, el Pont del Diable y la cantera del Mèdol. Su sede está en Casa Castellarnau.
Fuentes
- Patrimoni Mundial – Ajuntament de Tarragona — tarragona.cat
- Història de la ciutat – Ajuntament de Tarragona — tarragona.cat
- La Tàrraco romana – Museu d’Història de Tarragona — tarragona.cat
- Tárraco (Spain) No 875rev – evaluación ICOMOS — whc.unesco.org
- Museu Nacional Arqueològic de Tarragona – visitmuseum — visitmuseum.gencat.cat



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